sábado, 8 de junio de 2019

XXXI Aniversario luctuoso del payasito "Firulais", Federico Ochoa Ochoa







Tecalitlán en la historia



René Chávez Deníz


El personaje al que me refiero en este pequeño espacio, se llamó Federico Ochoa Ochoa, nació el 10 de febrero de 1907 en la ex hacienda de la Purísima, municipio de Tecalitlán, Jalisco. Fue hijo de los hacendados Federico Ochoa y Elena Ochoa.

Sus primeros años de vida los vivió en la Purísima, a los tres años de edad de Federico, murió su padre, por lo que su madre se vio en la necesidad de vender “La hacienda de la Purísima” y se fue junto con su familia a vivir a Guadalajara en donde adquirió céntrico hotel localizado en las esquinas que forman las calles Colon y López Cotilla, en donde la pequeña familia trabajaba para salir adelante. La madre de Federico envió a estudiar al niño a Estados Unidos, donde curso la primaria y secundaria, como joven sintió nostalgia por su familia, regreso a la perla tapatía. Una vez estando en esta ciudad le nace la inquietud por la tauromaquia, se dedica a torear vaquillas.

Debido a su entusiasmo y perseverancia logró acomodarse como novillero, alternando con grandes figuras del toreo de ese tiempo, entre otros con “El califa de león” “Rodolfo Gaona” y “Juan Monrro y el Niño de la paja” por mencionar algunos. Después de algún tiempo desiste y deja esta profesión.

Doña Elena como toda buena madre le insiste al joven Federico que vuelva al estudio, atendiendo los consejos de su señora madre emigra a la ciudad de Nueva York en donde se inscribe en la academia americana de arte dramático, graduándose con altas calificaciones por lo que todos le aseguraban un buen éxito en dicha carrera.

Después de esta etapa se tuvo que regresar de la ciudad neoyorkina debido a que su madre se puso delicada de salud y una vez que se restableció la señora, el joven Federico se fue a México, en donde se inscribió en una academia de arte dramático, en donde fue aprobado como un excelente actor solo que nunca trabajo en esa profesión. Su familia gozaba de una buena posición económica, Federico se dedicaba a despilfarrar con sus amistades el dinero de su familia, convirtiéndose en un vago sin oficio ni beneficio.

En 1946 falleció su madre. Ya por este tiempo también había fallecido sus hermanos por lo que fue declarado heredero universal de los bienes y fortuna de su madre que en ese tiempo se acercaban a los tres millones de pesos de los buenos (de plata) ya se imaginan la gran fortuna que recibió.

Si de por si nuestro personaje daba rienda suelta a los placeres en vida de su madre, ya se imaginan sin tener quien lo apretara.

La vida siguió su curso Federico se dedicó a disfrutar al máximo la cuantiosa fortuna, de por si el dinero cuidándose apenas alcanza, ahora malgastándolo más pronto se acaba y fue precisamente lo que pasó con dicha herencia ¡Se acabó!

De ahora en adelante a trabajar y aquí empezó la cuesta arriba de Federico… ¿que iba a hacer si no estaba acostumbrado a trabajar?.

Lo irónico de la vida le sucede a Federico. En su familia siempre tenían chófer particular y fue precisamente uno de los primeros trabajos que consiguió, como chófer de una familia de ricos, al poco tiempo renuncio debido a que no le resultaba fácil adaptarse a su trabajo.

En 1950 cuando estaba pasando las primeras malas rachas económicas cuando contrajo nupcias con la señorita Paquita Vázquez, de esta unión nació su única hija Mónica.

En 1952 cuando en forma accidental empezó a laborar como “payaso” ya que un comerciante de ropa del centro de Guadalajara le ofreció trabajo para anunciar sus ofertas, pero para eso tenía que ponerse una máscara para llamar la atención de los clientes, trabajo que acepto porque no le quedaba de otra. Entonces Federico le propuso al dueño de la tienda que a lo mejor funcionaba esto vestido de payasito, propuesta aceptada y desde ese día se dio cuenta que ese sería su destino.

A partir de entonces utilizo el nombre de “Firulais” nombre con el que se hizo popular, trabajó un tiempo en el canal cuatro de televisión Guadalajara, dándose cuenta que le gustaba a la gente especialmente a los niños, lo que poco a poco lo convirtió en un auténtico payaso.

A sus ochenta años de vida Don Federico tuvo de todo y perdió todo, debido a sus excesos cometidos, en los últimos años de vida se le veía sentado en una silla de ruedas solicitando apoyo económico, también escribió un folleto donde daba a conocer sus datos biográficos.

A continuación por considerarlo como un complemento a este pequeño homenaje a Don Federico Ochoa, retomo un poco de lo que público en el diario “El Occidental”, el día de su muerte ocurrida en mayo de 1988 escrito por Don Enrique Deustúa Ramírez.

El hombre que protagonizó toda su vida el tema “De millonario a mendigo”, firulais se reía patéticamente de la vida la tomaba en broma y hacia broma de todo, tenía los modales de un caballero y con las damas era aún más caballeroso, en las casas donde actuaba como payaso y en la calle.

Este excéntrico tecalitlense que era miembro de millonaria familia heredó una gran fortuna que dilapido viajando por todo el mundo gastando a manos llenas y quedo en la más completa ruina, filosofaba de la misma vida y también lo golpeo durante los últimos años de su existencia en que su único consuelo fue su hija Mónica.

El cuerpo de Don Federico Ochoa Ochoa “Firulais” se está velando con conocida funeraria, en donde no pudimos recabar ningún dato porque nadie estaba al lado de su féretro, ayer al medio día. Tal vez la hija anduviera consiguiendo dinero para la inhumación.

El empleado encargado de la funeraria informo que ignoraba todo y que había oído iban a incinerar los restos pero que no sabía el destino final de Don Federico Ochoa “Firulais”.

¡Descanse en paz! Estamos seguros que alguien o algunos ahora que falleció Don Federico buscaran el rehacer algo de la interesante vida del personaje que fue Don Federico mejor conocido como el payaso “Firulais” otros pedirán el poner su nombre a una calle o bien recordarlo con un acto cívico. Así termina su comentario Don Enrique Deustua Ramírez.

Y yo agrego: Como haya sido, “Firulais”, es un personaje que ya forma parte de la historia no solo de Tecalitlán si no de Jalisco, falleció el 24 de mayo de 1988.

“Más tiene el rico cuando empobrece, que el pobre cuando enriquece”.

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