Fernando G. Castolo*
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Rosalío González Gutiérrez, el gran pintor de los monumentales lienzos de la Iglesia Catedral, tuvo por alumno al joven aprendiz Aristeo Serrano Magaña, zapotlense con ascendencia en la Sierra de Tigre.
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En el muro de la nave norte del templo parroquial de El Sagrario aún es posible admirar, aunque pase casi desapercibida por la feligresía que visita el recinto religioso, una de las reliquias mejor conservadas de la antigua y católica Zapotlán el Grande. Se trata de un lienzo pintado al óleo en que se representa a la Virgen de Guadalupe.
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| Antigua Parroquia del Sagrario. |
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Decir Relojero hoy en día es hablar de un oficio que suena extraño entre las actuales generaciones. En una era donde todo es digital, las viejas maquinarias del reloj se van desvaneciendo quedando como una rareza que les tocó vivir a los "rucos".
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Fruta de horno. Aún recuerdo con gran satisfacción esta delicia de la repostería regional, dado que aún se manufactura en pueblos como Zacoalco de Torres. Quizá el sope de maíz que engullimos en Zapotlán pertenezca a este género gastronómico, porque también invade la memoria con su aromática presencia.
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Conocidos en nuestro medio inicialmente como "Facultativos", en viejos documentos encontramos a los primeros profesionales de la medicina que radicaron o nacieron en la antigua Zapotlán. En 1778 nace en Zacatecas don José Mariano Fernández de Castro y Barreda, quien realiza estudios en la Ciudad de México y, finalmente, se radica en esta población a principios del siglo XIX, llegando a ostentar el honroso cargo de Administrador de Diezmos, siendo elegido posteriormente por el electorado como Primer Alcalde de la ciudad en el año de 1813.
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Cassia Fistula, así se le conoce en el campo científico a un árbol que logra conmover los paisajes en esta época del año. Su presencia es onírica y lúdica en barrancos, plazas y camellones. Es un árbol que pasa desapercibido casi siempre, pero en las primaveras revientan en estallidos de amarillos profundos; por ello, popularmente se le conoce como "lluvia de oro". Su presencia ornamental embellece sobremanera las zonas urbanas y rurales de nuestros entornos.
Fernando
G. Castolo*
La pólvora estremece los cielos zapotlenses. Estamos en las celebraciones a la Santa Cruz y por los diversos barrios de la ciudad hay encendios. En capillas y casas particulares se han dispuesto hermosos altares, con las chisporroteantes velas, las aromáticas flores y los artísticos papeles picados con que adornan los plafones, ofreciendo un espectáculo celestial que se reviste de inciensos. Todas las noches hay convocatorias para el rezo del rosario, los cantos y las jaculatorias.
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