Fernando G. Castolo*
La ciudad colapsó. Evidenció la fragilidad de sus construcciones, dejando escombros hacinados donde hubo casas y calles bien trazadas. Es cierto, para esa fecha no existía un reglamento local y, por lo mismo, cada cual edificaba según sus propios criterios. En qué momento se perdió la memoria como para no aplicar elementos estructurales que le dieran firmeza a las mismas.


