Fernando G. Castolo*
Don José Ojeda, entre más años acumula más sencilla es la vida para él. Con un dejo de sobrada humildad nos conduce por caminos novedosos de la vida, en la cual todo está resuelto pero, a la vez, existe un compromiso bien definido para coadyuvar con las necesidades del semejante. Como hombre de trabajo, le queda claro que para privilegiar la vejez, es preciso tener una dimensión de sacrificios, donde todo lo banal no tiene cabida.