lunes, 9 de noviembre de 2020

Más de 120 años de tradición, la iluminación del cerrito de la Santa Cruz

 



 

René Chávez Deníz*

 

 

En Tecalitlán existe un cerrito dedicado a la Santa Cruz y los tecalitlenses acostumbran ascender a la capilla edificada en la cumbre del cerrito, en donde desde hace ya muchos años se ha instituido como una visita obligatoria de los habitantes subir y venerar la insignia de la cruz de dicha capilla.




Para ascender a la cumbre es necesario escalar una vereda empinada (aprox 1.3 kms.) cuyo tiempo normal es una hora entre la subida y la bajada. Todo depende de la condición física de la persona.


Cuentan nuestros ancestros que el Sr. Ireneo Muñoz originario de San Juan Espanatica de la comunidad de Tuxpan, Jalisco tuvo la feliz idea de encender o iluminar por las noches con “ocote “la vereda que lleva a dicha capilla.


La iniciativa fue aprobada por el Sr. Cura J. de Jesús García de Alba en los primeros meses del año de 1900.





Muchos tecalitlenses continuaron la tradición de iluminar el cerrito de la santa Cruz y entre los que destacan la familia Bernal quien tiene más de 90 años de llevar a cabo esta actividad.  


El señor Lugardo Bernal Barajas a principios de los años 30´s dio inicio con esta tradición, cuando en aquellos tiempos el camino se iluminaba los 365 días del año, para ello se repartían los días entre familias tecalitlenses y así mantener el cerro iluminado día y noche, a la familia Bernal en específico desde entonces lo hacen el día 25 de noviembre de cada año.


 

Esta tradición ha ido transmitiéndose de generación en generación, ahora el señor Jesús Bernal y sus hermanas María Bernal e Isabel Bernal junto a toda la familia son quienes han mantenido viva la tradición por 90 años.


El señor Chuy Bernal comenta: “Al inicio prendemos las fogatas con ocote, al paso del tiempo yo comencé a ponerle petróleo a los palos de ocote y así duraba más tiempo encendidos, subía el ocote en burro hasta donde pudiera llega y de ahí subíamos cargando el ocote hasta llegar a la cima del cerrito y ya con el paso de los años se fue cambiando todo ya ahorita se prenden con botes, aserrín, aceite quemado, diésel y un poco de gasolina”.


La familia Bejinez Fregoso cuenta con 9 años realizando esta tradición todos los 12 de diciembre en el marco de las fiestas guadalupanas de esta población.

 

*Cronista de Tecalitlán.





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