domingo, 19 de julio de 2020

La vida es muy corta, vive el presente. Asperger infancia 2.









Sandra Gómez

  La condición que genera el síndrome de asperger tiene una base genética es un trastorno generalizado del desarrollo, lo que vemos en su infancia es que se “comportan distinto”, tienen rutinas o rituales repetitivos; les cuesta entender el lenguaje no verbal; su lenguaje suele ser demasiado formal y monótono; les cuesta diferenciar aquello que llamamos comúnmente el doble sentido; ellos lo pueden aprender pero no tiene razón de ser, por lo que no tienen interés por decir chistes; en particular de las áreas del manejo de las emociones, ellos son muy sensibles, tanto a los sonidos, olores, colores, texturas, y sabores, y quienes les rodeamos podemos verlo reflejados con exagerados gestos de disgusto ocasionados por la exposición de alguno de estos factores; en otras palabras les es en extremo desagradable tener algunas experiencias sensitivas.

  Sin embargo, un dato importante para el diagnóstico es que siempre tienen inteligencia normal o superior a los neurotípicos, a diferencia de los autistas quienes en la mayoría de los casos tienen deficiencia mental.  Desde pequeños su trato interpersonal es diferente, por ejemplo les gusta jugar solos a diferencia de otros niños de su edad; son disruptivos, que se traduce como que interrumpen con frases que no tienen coherencia con el contexto de los comentarios del grupo, en conclusión fallan en la autorregulación de sus emociones, al no entender las formas comunes de aceptación de las comunicaciones no verbales de los neurotípicos, ellos se frustran y “estallan”; les cuesta ser flexibles, se les debe explicar detalladamente las normas sociales porque ellos de manera natural no las asumen, les cuesta aceptar los cambios de rutinas como por ejemplo si quedas de hacer algo a una hora específica y no llegas se molestaran, o si dices que van a comer algo y cambias el menú se enojaran; estas conductas recurrentes en ellos hacen que otros no les acepten en sus juegos, sin embargo pueden ser líderes aun cuando les cuesta mucho ser flexibles y encajar en un grupo.





  En el salón de clases si logras la motivación por la tarea y generas su interés, captaras su atención y si le escuchan detenidamente y se le enseña a argumentar, todos en su grupo pueden aprender de una forma diferente de abordar el trabajo requerido por el maestro; ellos tienen su forma particular de asociar los hechos y generar soluciones innovadoras o totalmente nuevas. Así que un enfoque por descubrimiento le favorece a su estilo de aprendizaje.

 Algunos en la infancia son excelentes hermanos, ya que generalmente son protectores y fieles. A pesar de ser muy inteligentes y tener excelente memoria, en la escuela primaria no les va bien académicamente, es decir no tienen buenas calificaciones, ellos generalmente aprenden mejor de manera autodidacta, algunos de ellos son voraces lectores.  Generalmente prefieren estar solos para jugar en sus primeros años, debido principalmente a que sus intereses son diferentes a los del grupo de su edad.




  En consecuencia, de su perseverancia con la lectura y/o gusto por aprender su nivel de conversación es superior a la norma, lo que hace que busquen a aquellas personas con mayores conocimientos para conversar. Además de su excelente memoria ellos son selectivos intencionalmente con la atención, entendida como “el proceso de focalización perceptiva que incrementa la conciencia clara y distinta de un numero central de estímulos, en cuyo entorno quedan otros más difusamente percibidos. Williams James, determino como efectos inmediatos de la atención a) percibir; b) concebir; c) distinguir; d) recordar, y; e) acortar el tiempo de reacción (Dicc. C.E; 2002, p. 147)”. De esta forma particular de canalizar su atención, un niño con el síndrome de asperger generalmente va a una escuela de neurotípicos sin diagnóstico y, dependiendo del tipo de Institución puede pasar desapercibido o confundírsele con un niño autista o uno muy inquieto, y si es niña sus características típicas serán de una niña tranquila, simplemente retraída.

             En estas etapas de la infancia, socialmente se esperan ciertas pautas de comportamiento por género, así que por lo general a los hombres se les diagnostica antes que a las mujeres. Aun así, muchos de ellos sin diagnostico sufren el asistir a la escuela. Recordemos que por ejemplo no son buenos para practicar deportes en grupo y sí son excelentes divulgadores de temas de su interés.

  Los asperger suelen ser sujetos de bullying, esto es que son hostigados y maltratados física y verbalmente a lo largo de todas sus etapas escolares. Teniendo como consecuencia que en algunos casos se aíslen al grado de no poder potencializar sus “talentos” y su autoestima se ve muy afectada.

  Como maestra, la recomendación es que los padres se deben preparar para atender las diferencias de sus hijos e hijas, son ellos y posteriormente los docentes quienes deben descubrir cuan diferente y maravillosos es su hijo. Poder tener un diagnostico con un psiquiatra a temprana edad es decir antes de los tres años de vida del niño es ideal para la salud emocional y el rendimiento académico del menor. Generalmente a esa edad con poco o ningún estímulo ya saben leer.  Algunos también pueden pasar como sobre-dotados, dependiendo del enfoque del análisis.

             Lo más importante para mí al escribirles, es sensibilizarles de la diversidad de hijos- alumnos quienes debemos reconocer a lo largo de nuestra vida. ¿Ellos no saben, no tienen idea de ser diferentes?, han venido de otro planeta y tienen la necesidad de tener puesto su casco de astronauta, tal vez eso piensen a temprana edad y tristemente al pasar el tiempo, se dan perfecta cuenta de que son ellos quienes tienen los pies en la tierra mientras algunos maestros y algunos de sus compañeros de clase se burlan de sus rutinas y conductas.

  Respetemos sus diferencias y aceptémosle como son, seguramente si lo haces, descubrirás que tienen mucho que aportarnos, ellos son transparentes por convicción, te dicen lo que piensan sin filtros sociales. A decir de la doctora María Esther Uriegas “Los maestros cambian vidas”, y ¡claro que sí las cambiamos! más aun, las cambiamos para bien cuando caminamos de la mano de un padre o madre y en conjunto nos ocupamos de atender las diferencias de su hijo; les invito a que el trabajar con niños asperger sea un punto de transformación del quehacer docente. Aprendamos a verlos y reconocerlos con los ojos de la preparación y del respeto a sus diferencias, seamos incluyentes e influenciemos positivamente en el entorno del niño. Abracemos sus miedos y mostrémosles sus fortalezas.

             Los padres deben aprender a registrar la información de sus hijos, escribir los hechos con fechas y darle esa información al psiquiatra para que pueda tener un mejor panorama antes de hacer su diagnóstico diferencial. Le recomiendo tener una libreta con el diario del niño, esa información es muy valiosa, tanto para el medico como para el maestro. No dé por supuesto que el maestro sepa trabajar con niños con este síndrome, acerque esa información a su escuela, y de ser necesario cámbielo de ese lugar. En casa deberá trabajar con todos a su alrededor para sensibilizarles de su condición y con la información en mano, cultivar la autoestima del menor. Es una inversión de tiempo que le permitirá al niño saberse amado con sus diferencias y ser respetado como persona. Recuerde que tener asperger no es poseer una enfermedad, sino que hablamos de una condición de vida.

  Hasta la próxima historia, atte. Dra. Sandra Gómez Patiño.




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