Ley Seca

Ley Seca

jueves, 16 de julio de 2020

No vamos bien










Víctor Hugo Prado

Hay datos y acciones que indican que desde la federación y en algunos estados no se están haciendo bien las cosas con respecto a la pandemia:

·        Como país ocupamos ya el cuarto lugar mundial en fallecimientos.
·        El escaso número de aplicación de pruebas para detectar contagios, y así, aislar pacientes y cuidar contactos. ¿cómo aíslas si no saben quién porta el virus?
·        Una tasa de letalidad del 10.9 %, el doble del promedio internacional.
·        Mantener a medio ocupar la capacidad hospitalaria a fuerza de no recibir pacientes, incluso requiriéndolo.
·         Muchos sectores de la sociedad no toman precauciones y no hay autoridad que exhorte al cumplimiento, aunque sea del cubreboca.
·        Si del cubreboca se trata, las señales encontradas, de que no sirve para prevenir contagios. Que debe usarse solo en espacios cerrados, que mejor si en espacios abiertos ¿Quién entiende?
·        Los anuncios oficiales de que ya se aplanó la curva o que ya está bajando la incidencia de contagios, cuando uno ve la cuesta de contagios y muertes.
·        Las determinaciones federales de echar toda responsabilidad de la aplicación de las medidas de acuerdo al color de los semáforos a los estados. Una suerte de lavado de manos, no como los que sugieren las autoridades de salud, sino como la que realizó Poncio Pilatos. Los que por cierto ya han sido acusados por la federación del poco transparente mal manejo de la pandemia.






·        Las contradicciones sistemáticas ocurridas a lo largo de la pandemia entre el quédate en casa y el salgan a restaurantes o fondas.  O atribuirle al jefe del ejecutivo federal “no ser fuerza de contagio”, aun cuando ande por ahí departiendo con personas de todas las edades, sexos, condiciones físicas y de salud, sin guardar las proporciones de distancia.
·        Limitar los apoyos a las empresas para reactivar la economía. En parte es no reconocer que si la gente sale a corretear la chuleta, es en cierta medida por el poco respaldo que ha tenido de su gobierno. Menos pensar el programa como el mínimo vital temporal para apoyar el abasto de lo básico ante el desempleo.
·        O acaso la nueva normalidad, en la óptica del gobierno, consiste en aceptar que el número de contagios y fallecidos de cada día sea creciente.
·        Que seamos el único país de mundo que permitió la salida a casi todas las actividades económicas en el momento que iba en franco crecimiento, cuando la mayor parte de éstos, sobre todo a los que menos mal les ha ido, lo hicieron cuando la curva se encontraba en franco descenso.
·        Y por supuesto los millones de empleos perdido, los miles de negocios en quiebra, personas y negocios abandonados a su suerte.
Las evidencias científicas de las medidas adoptadas hablan de un manejo poco racional, sin método y sin sistema. Basadas en las ocurrencias.  Así que frente a la política implementada y asumida del sálvese quien pueda hagamos lo que debemos hacer. Lavarse manos, usar cubreboca y quedarse en casa, si pudieran. Y de cuando en cuando apoyar alguna causa.   


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