jueves, 20 de agosto de 2020

Oligofrenia, Educación para la vida. NEE-EP

 


 

 




Sandra Gómez 

 

 

Estimado lector, hemos abordado el tema de las Necesidad Educativas Especiales (NEE) en relación con la responsabilidad de educar para la vida a cargo de los padres y el Estado (gobierno). El tema de hoy es la deficiencia mental congénita y la diferencia con la demencia.


De acuerdo al Diccionario de la Ciencias de la Educación, “Oligofrenia (Del gr. Olígos, poco, escaso y phren, entendimiento, inteligencia). La oligofrenia es una patología psíquica que consiste en una deficiencia mental grave. Se diferencia de la demencia   en que es congénita o adquirida en los momentos iniciales de la maduración, mientras que la demencia se refiere a un déficit de inteligencia en individuos que anteriormente han seguido un desarrollo normal. Las causas de la oligofrenia son muy diversas tales como factores genéticos, factores tóxicos o infecciosos durante el desarrollo intrauterino, traumas durante el parto, factores patógenos, neonatales, etc.; se divide en tres grados 1. El débil mental cuyo coeficiente intelectual (CI) está entre 70-50; 2. Imbecilidad (CI entre 30-50); 3. Idiocia (CI menor de 30). Las alteraciones al sistema nervioso presentan un déficit de algunas funciones intelectuales, ocasionando problemas de adaptación social (Dicc. CE; 2002, p.1032)”.


A pesar de que una persona tenga escasa inteligencia, de igual forma tiene derechos como cualquier ser humano. En el caso particular, requieren de un cuidador, que generalmente son los padres quienes se deben hacer de recursos para la ardua tarea de educar para la vida. Como hemos citado en publicaciones alternas, los padres y/o cuidadores no son eternos, y también requieren de cuidar su propia integridad física y emocional.




“Doll en 1941 detallo seis características que se conceptúan propias de la deficiencia mental: 1. Incapacidad social; 2. Incapacidad mental; 3. Defectos o tareas en el desarrollo; 4. Lesiones orgánicas; 5. Persistencia durante la edad adulta; 6. Total imposibilidad de curación (aunque sus consecuencias pueden mitigarse por medio de un tratamiento adecuado) (Dicc. CE; 2002, pp.369-370)”.


Educar para la vida es una función que debemos tener todos los adultos involucrados en la crianza de un niño, si el niño presenta escaso entendimiento, y se sabe que esta persona necesitara cuidados especiales para toda su vida, es importante ofrecer algún tratamiento puntual y adecuado. El ser una persona útil para la sociedad, se verá mermado por su poco entendimiento; pero, aun así, y precisamente porque es así se le debe normalizar al máximo para permitirle su integración a la sociedad. Cuando la deficiencia mental es profunda (CI.20) poseen un comportamiento impulsivo y reflejo reducido prácticamente a lo impulsivo. Precisamente bajo esta condición de vida es de suma importancia la educación a sus conductas.


Con personas que presentan oligofrenia, se deben tener planes desde el gobierno para apoyar a sus familias. La educación inclusiva debe ofrecer oportunidades a estas personas para que alcancen su máximo potencial a la vez de “entrenar” a la familia para hacer cumplir sus derechos humanos.


Las mujeres embarazadas deben cuidarse de los factores toxico infecciosos como la sífilis, rubeola, toxoplasmosis, entre otras enfermedades infecciosas para garantizar que su bebé, nazca con un mayor número de oportunidades de estar sano física y mentalmente.


Los factores del medio ambiente también se deben tomar en cuenta a lo largo del desarrollo del embarazo, el nacimiento y dar seguimiento al desarrollo del niño “sano”, a través del cumplimiento puntual con sus citas médicas para revisión y aplicación de vacunas. Existen protocolos para la atención del niño, los padres deben estar atentos.


Las carencias sociales y afectivas dirigidas a las personas con esta condición de vida solo degradan a la sociedad.  Seamos incluyentes, procuremos las vacunas, hagamos cumplir los derechos a la salud, formemos seres humanos sensibles a las necesidades educativas especiales de otros. Cuida a los adultos mayores quienes tienen demencia; cuida tu propia salud física y mental; para evitar tener demencia senil, mantente activo aprendiendo nuevas cosas en nuevos campos, tal vez aprender a cuidar a personas con Necesidades Educativas Especiales. Siempre hay algo que enseñar y mucho por aprender.


Hasta la próxima historia de vida, Dra. Sandra Gómez Patiño.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Popular Posts