domingo, 12 de septiembre de 2021

Prácticas de Netiqueta


  

Víctor Hugo Prado

 

 

Hace días la Junta de Gobierno de la UNAM resolvió dar de baja al director del Instituto de Investigaciones Estéticas. La razón, las declaraciones que hizo en días pasados en un programa de radio en donde señaló que el “feminicidio es un acto de amor”, las declaraciones se hicieron virales en la red, fueron consideradas como apología de la violencia de género. 



Nada pasa ya desapercibido en las redes sociales y en los medios de comunicación en general que no tenga reacciones, sobre todo las que son de mal gusto, las que concitan al odio, las bromas pesadas, en las que se habla mal del trabajo o de los superiores, las que insultan a la institución en la que uno mismo se desarrollan, escribir con faltas de ortografía, publicar fotos inadecuadas. Basta con que alguien advierta un exceso en la red y lo haga público, lo conviertan viral para que de miles de usuarios regulares emitan comentarios y críticas a lo publicado. Y con ello, las reacciones no se harán esperar, las menos la crítica o la burla; las de mayor alcance, el riesgo de la integridad física y la pérdida del trabajo.


En el artículo publicado en la Revista de medicina de la UNAM, intitulado “Las consideraciones éticas del uso de las redes sociales virtuales en la práctica médica”, el doctor Armando Martínez, Profesor de Bioética, refiere que una médica anestesióloga trabajaba en una institución pública de salud. Ésta tomó fotografías de los procedimientos quirúrgicos donde participaba, y posteriormente las subió a su muro de Facebook en medio de bromas y comentarios denigrantes y ofensivos referentes a los pacientes. Los pacientes que eran perfectamente reconocibles presentaron por este hecho una denuncia ante la Procuraduría General de la República. La anestesióloga fue cesada de su cargo y se rescindió su contrato, su comportamiento contravino los principios de ética y profesionalismo de la institución donde laboraba y de la práctica médica.





Las Redes sociales no solo son un tema de diversión o para expulsar los sentimientos personales, son un espacio que han ido ocupando importante reconocimiento en la práctica profesional, en lo comercial, educativo, cultural, social, en la práctica de las actividades políticas. Son ahora una forma de convivencia social, quiérase o no. Por ello, convendría que en la escuela y en la familia se enseñen y adopten algunas prácticas de Netiqueta entendidas como un conjunto de reglas que regulan el comportamiento de los usuarios para comunicarse en la red.


Tener en cuenta estas reglas, evitarán conflictos o agravios en la comunicación de redes sociales, por ejemplo, tratar a las personas con las que te comunicas con respeto, medir las palabras que dices, pues lo que escribes puede ser archivado y luego utilizado en tu contra, en general tratar a los demás cómo nos gustaría que nos traten.

 

 

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