lunes, 1 de abril de 2019

Evocación de Magdalena González Casillas







Los conjurados



Ricardo Sigala


Imaginemos a una mujer en la ultraconservadora Guadalajara de los en los años sesenta, es una mujer joven, con 21 años de edad ingresa a la Facultad de Filosofía Letras, y pronto se incorpora a las tertulias que se realizan en un café de la Avenida Juárez, en torno a la figura de Arturo Rivas Sainz, y a la que asisten personalidades como Adalberto Navarro Sánchez. Sí, es extraño y quizás parezca inverosímil, y más lo parecerá si decimos que esa mujer no está en esas reuniones en condición de dama de compañía o de beldad que hace las veces de musa, ella es una participante activa, una lectora incesante, una intelectual que se desempeñará en el ámbito académico y en la investigación histórica y cultural, en especial en lo que se refiere a los estudios de literatura jalisciense. Esta figura que pudiera parecer producto de la imaginación en verdad existió y su nombre fue Magdalena González Casillas.

           Magdalena González Casillas nació en Guadalajara en 1939 y ejerció la docencia en las más diversas instituciones, entre las que destacan el ITESO, la UNIVA y la Universidad Paul Valery en Montpellier, Francia, además fue colaboradora del INAH, el Colegio de Jalisco y la Escuela de Graduados; sin embargo su trayectoria más destacada la desarrolló como profesora en la Universidad de Guadalajara, primero en la antigua Facultad de Filosofía y Letras y después en la Licenciatura en Letras Hispánicas, en la que fue una figura icónica. Fue autora de una veintena de libros de historia, literatura y arte mexicano, entre los que destacan su Historia de la Literatura Jalisciense. Recibió un sinnúmero de reconocimientos, entre los más relevantes podemos citar la "Rosa áurea", que le otorgó la LVI Legislatura del Congreso del Estado de Jalisco y la Asociación de Cronistas Municipales en 2002, la presea Enrique Díaz de León, como investigadora universitaria en 2004 y el Premio Jalisco en Letras en 2014.

            El pasado 22 de febrero murió Magdalena González Casillas a la edad de 79 años. Como un reconocimiento, la profesora Nélida Villafuerte y un grupo de alumnos de Letras Hispánicas realizaron un homenaje a su trayectoria, el 28 de marzo en las instalaciones del CUSur. En él participaron la Dra. Bertha Madrigal, quien fue amiga cercana de González Casillas y el Dr. Luis Alberto Pérez, quien fue su alumno, además de la Dra. Silvia Quezada Camberos a quien sin duda podemos considerar la discípula más destacada de la maestra.

            El reconocimiento es necesario, sí por la importante labor docente y de investigación realizada por Magdalena González Casillas, pero en especial por haber sabido sortear los obstáculos que se le debieron presentar en una época y una sociedad fuertemente conservadores, en un ámbito eminentemente masculino y con frecuencia machista. En ese sentido su obra no sólo son sus libros y artículos, sino también, especialmente, haber sido una pionera en la lucha de las mujeres por conquistar espacios que antes les fueron negados. Su muerte es una mera circunstancia biológica, pues su presencia y sus enseñanzas permanecerán mucho tiempo entre nosotros y entre los que nos siguen en el camino.



1 comentario:

  1. Hola maestro hoy estoy viendo el texto con el gusto de compartir con usted. Abrazos

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