Mosaico literario del sur de Jalisco II: la tradición de los rescatadores de rescatistas
Milton
Iván Peralta
Siempre han dicho que las
segundas partes no son buenas… pero este libro de “Mosaico
literario del sur de Jalisco. Voces y paisajes de una tierra de
escritores. Volumen II”, (Keli Ediciones 2026, coordinador Pedro
Valderrama) nos muestra que no siempre es así, las segundas partes
pueden ser buenas o mejores que sus antecesores, en este caso era
necesario seguir contando las historias de esos personajes que están
casi en el olvido.
Siempre
hay una primigenia idea de ¿para qué escribir? Y una más
interesante ¿para qué investigar a los que escribieron en el
pasado? ¿Para que rescatar aquellos que fueron cubiertos por el
polvo del olvido? Y ya que lo estas haciendo sale la duda ¿vale la
pena rescatar este autor que esta a la orilla del olvido?
Estas
son algunas de las preguntas con la que me encuentro frecuentemente,
a veces de frente cuando alguien más me lo dice, algunas otras
ocasiones nace desde el interior, cuando me cuestiona el ¿para qué?
Y una que otra vez cuando lo leo, con personas que, al parecer tienen
las mismas dudas, como es el caso del maestro Pedro Valderrama lo
cuestiona:
¿qué
ocurre con los que hacen investigación literaria? (…) ¿Quién en
sus cinco sentidos dedica sus horas libres a ensuciarse las manos con
polvo de libros y documentos antiguos depositados en librerías de
viejos, pasar horas en archivos y hemerotecas, y, para acabarla de
amolar, invertir sus propios recursos para adquirir materiales
bibliográficos para estas investigaciones? ¿Y a cambio de
qué?
(“Mosaico
literario del sur de Jalisco. Voces y paisajes de una tierra de
escritores. Volumen I”, (Keli Ediciones 2025, coordinadora Andrea
Reynoso )
Pedro
Valderrama es un buscador no solo de los que hacen literatura, sino
como él mismo lo definió “esos otros que hacen literatura”,
refiriéndose a la parte de investigación “los estudiosos, los
rescatistas, que son la parte importante de nuestra literatura”.
El
primer volumen,
“Mosaico literario del sur de Jalisco. Voces y paisajes de una
tierra de escritores. Volumen I”,
fue
una sorpresa importante, dejó un grato sabor de boca, pero también
algunos comentarios como: faltó escribir sobre fulanito, por qué
nadie escribió sobre sutanito, a lo que quedó claro que un solo
libro no abarcaría a todos los que únicamente en la región sur han
escrito y están casi olvidados, es más, haría falta una
enciclopedia para poder hablar de estos personajes y sobre todo de
quienes los investigan.
El
reto, nuevamente, fue nuevamente tomado por Andrea Reynoso y Pedro
Valderrama, pusieron manos a la obra para hacer este segundo libro,
aumentando los autores invitados, en donde no se repite el tema, ni
al rescatado, nos deja entrever lo que ya sabíamos, faltarán más
volúmenes para hablar únicamente de los autores del sur de Jalisco,
pero el camino ya se va trazando y con buen ritmo.
Este
nuevo volumen abre con Didi Sedano, donde nos habla de su gran
pasión: Refugio Barragán de Toscano; nos deja ver que estamos lejos
aún de conocer la obra completa de esta inacabable escritora, donde
cada vez que se nos presenta nos damos cuenta de su importancia de la
nueva “hija adoptiva de Zapotlán el Grande”.
Didi nos
comparte un poema inédito “La República y Juárez”, donde tuvo
el honor nuestra rescatista de tener en sus manos los originales y
transcribirlos, ya que “no existe registro alguno de haber sido
publicado y, dada la fecha que muestra en su encabezado (julio 18 de
1903)”, podríamos decir que es una novedad literaria de 123
años.
Sabemos que doña Refugio Barragán de Toscano, escribió
novela, cuento, poesía, ensayo, literatura infantil, periodismo,
además de científica, promotora cultural y ayudó a introducir el
cine en México, muy completa, pero falta conocer mucho más de
ella.
Como lo dice José Luis Martínez “muy leída y
estimada aún”, (Literatura femenina, pp 339), hasta hoy en día
sigue siendo estimada y querida.
El
segundo texto versa sobre otra mujer que escribió en Zapotlán: EVA,
o como es su nombre María Esperanza Valdovinos Rodríguez, oriunda
de Sayula, pero radicada en Ciudad Guzmán, donde el cronista,
Fernando G. Castolo, nos da a conocer a esta mujer que publicó en el
periódico Plus
Ultra
en la década de los treinta.
En sus páginas apareció con el
acrónimo de EVA, en donde mostró su prosa poética defendiendo y
reclamando un espacio para las mujeres con “su bella prosa es
evocadora al alma, a la fragilidad del alma, a la aspiración
conmovida en la superación de las tragedias humanas”.
El
cronista, en su trabajo nos da a conocer algunos fragmentos de los
poemas donde habla en algunos casos de la “emancipación de la
mujer”, del paisaje, de los sentimientos. EVA tenía 24 años
cuando comenzó con estas publicaciones que duraron un año, del
jueves 19 de noviembre de 1931, al jueves 22 de diciembre de 1932.
Casó con otro intelectual, José Manuel Ponce, con quien
trabajó por la cultura local, impulsando los Juegos Florales y al
grupo cultural Arquitrable.
El cronista de San Gabriel, José
de Jesús Guzmán Mora, nos habla de Salvador Escudero, poeta y
político. Nos da un breve repaso de su vida, su andar desde su
pueblo natal hasta al capital jalisciense y luego a la ciudad de
México, su participación dentro de la revolución. Su paso político
hasta ser, por unos días, gobernador de Jalisco, pero sobre todo
hace énfasis en su obra poética, dejándonos ver algunos algunos
trabajos como: Al lago de Chapala, No escuche quien no sabe de estas
cosas, Qué estéril fue tu sangre Nazareno, Los bueyes, entre
otros.
Le sigue Ricardo Sigala, que nos habla de la presencia
en Zapotlán y de su legado del doctor Vicente Preciado Zacarías,
desde su trabajo como odontólogo, sus artículos científicos,
conferencias y su paso por la literatura, sin dejar de lado su
amistad con Juan José Arreola y otro de su gran legado: en las
aulas, primero en la preparatoria y después en la carrera de Letras
Hispánicas, del CUSur.
Milton Iván Peralta, habla sobre
Alfredo Velasco Cisneros, figura clave dentro de la cultura de
Zapotlán el Grande, que en su periferia se cubrieron en su manto
gente como Juan José Arreola, Félix Torres Milanés, Vicente
Preciado, entre muchos otros.
Le sigue Salvador Encarnación,
quien nos da a conocer a Francisco González Guerrero, donde la
primera gran duda es el año y su lugar de nacimiento, que nos indica
que es San Sebastián, “el corazón de la región sur”, dirán
hoy en día.
González Guerrero dirigió la revista Nosotros,
tuvo también cargos políticos, como director de la Escuela Nacional
de Primaria y Especial en Jalisco, diputado federal, diplomático en
España, Honduras, Cuba, Panamá, Colombia, Italia, Portugal y
Guatemala. Miembro de la Academia Mexicana de la Lengua.
Pero
si eso fuera poco, hay que agregarle que fue poeta, publicó el libro
“Ad alture Dei”, en 1930. Después de fallecer apareció
“Persiguiendo un sueño”.
Desde
Autlán llega Guillermo Tovar Vázquez, que nos habla del poeta J.
Jesús Nava Guevara, donde en un ensayo nos platica su vida y sus
tragedias, su obra, las publicaciones, las dificultades de que tuvo
en su andar.
Pero sobre todo hace énfasis en su obra poco
conocida y menos valorada, en donde desde vida poca difusión tuvo y
con algunos poemas que nos da en este trabajo, queda claro que vale
la pena rescatarlo.
Pedro Valderrama regresa con Emmanuel
Palacios, luego de publicar un libro “Obra reunida”, Keli
ediciones 2024, en donde nos da un acercamiento a este poeta y
político nacido en Tolimán, nos deja claro que todavía hay mucho
que decir, pero sobre todo mucha obra por presentar.
Nos cuenta
y adelanta, que encontró al hermano menor de Emmanuel Palacios,
quien tiene documentos no conocidos sobre su obra, sobre su trabajo
en al revista “Banderas de Provincias”, que por cierto José Luis
Martínez dice “la mejor revista que se haya publicado fuera de
México, que dio a conocer a Alfonso Gutiérrez Hermosillo, Agustín
Yáñez, Efraín González Luna, José G. Zuno y José Cornejo Franco
entre otros” (Literatura
mexicana siglo XX, 1910-1949,
página 88).
Valderrama adelanta y amenaza, una revisión sobre
su libro de Emmanuel Palacios, para poder revalorizar este poeta que
está quedando en el rincón de la memoria cultural de Jalisco.
Miguel Ángel López Barajas, nos habla sobre una de sus
pasiones: Basilio Vadillo, hace algunos años había ayudado a
publicar la novela La
sortija del encomendadero,
publicado por al Secretaría de Cultura de Jalisco en el 2014.
En
este nuevo trabajo, Miguel nos habla de la vida y obra de Basilio
Vadillo, pero sobre todo un breve análisis de la novela El
campanario,
esta novela revolucionaria y no sé si quepa también el termino
dentro de la literatura indigenista, una novela llena de nostalgia
por su tierra natal Zapotitlán -ahora de Badillo-, pero sobre todo
las injusticias que viven la gente de ese pueblo que le tocó ver de
la explotación, cuando era un niño.
Cierra
el libro Andrea Reynoso Gutiérrez, con “Salvador Cortés: un
delicioso sueño llamado vida”, que nos comparte el legado de este
poeta de Autlán. Andrea nos regala algunas piceladas de la poesía
de Salvador Cortés, nos narra algunos pasajes de su vida y de su
obra “Solamente un delicioso sueño”, de la tragedia de perder a
su amada Magdalena, que estaría presente dentro de su obra poética.
Esto
es a grandes rasgos el contenido de este nuevo libro “Mosaico
literario del sur de Jalisco. Voces y paisajes de una tierra de
escritores. Volumen II”, donde además de rescatar a personajes
casi olvidados, nos comparten los autores el gusto por el estudio y
difusión de nuestros autores es una actividad reservada curiosamente
para pocos, donde nos dejan ver el movimiento literario que se da en
la regiones de Jalisco y nos da una muestra del trabajo y del ojo
crítico y de la curiosidad que mueve a cada uno de los autores.
Pero cabe destacar que a pesar de parecer que cada autor
escribió sobre quien quiso, sin que nadie les aconsejara, hay
historias que se unen, enriqueciendo este libro, dos de los artículos
que diremos que se “comunican”, es el Sigala con Vicente Preciado
quien fue alumno y ayudó a perpetuar la obra de Alfredo Velasco.
Los otros dos artículos que se comunican entre ellos es con
Salvador Escuedero y Basilio Vadillo, ambos fueron rivales, en
diferentes frentes: en la política ambos buscaron ser gobernador de
Jalisco al principio gana la elección Escudero, pero quien tomó
protesta fue Vadillo. El otro terreno de enfrentamiento fue en el
amor de Lupe Marín, Escudero la cortejó, pero Vadillo sí anduvo
con ella hasta que lo dejó por José Guadalupe Zuno y más tardar
con Diego Rivera.
Este son dos ejemplos de que nuestros
hombres de cultura que buscan ser rescatados muchos de ellos se
comunicaron, que trabajaron para destacar en este ambiente del arte y
poner en alto una región que intenta dejar en el olvido a sus
figuras que le han dado fama, pero para eso están los “rescatistas”,
para desempolvar y refrescarnos la memoria.
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