miércoles, 24 de enero de 2018

¡Soy el menos peor!



Samuel Gómez Patiño

                                                                                    
En el artículo anterior decíamos que ¡los políticos si tienen madre!, el problema es que han sido mal educados para defender las necesidades del pueblo que les paga para que vivan como reyes (y eso que en nuestro país no se permiten los títulos nobiliarios), pero también les comento que lo que falta son ciudadanos responsables que no permitan que se burlen de ellos, se vendan por conveniencia o vivan de la misma corrupción como son abogados, contratistas, maestros, líderes sindicales, etc., en fin que nos pongamos las “pilas” y seamos conscientes de que debemos empezar a ser proactivos, dejar la indolencia a un lado, dejar de quejarnos y maldecir nuestra mala suerte y cambiar desde adentro o sea, empezar por uno mismo.


            Imaginemos el siguiente escenario, Pepsi sacando un nuevo comercial en los medios de comunicación:

            Una esbelta y joven mujer tiene en su mano derecha una lata de Pepsi cercana al rostro, está de pie, al fondo la naturaleza, el bosque y un cielo que hace que resalte el vestido azul con su estilizada silueta como la botella del refresco. Con la mano izquierda señala la parte sombría del recuadro, abandonada se ve la sombra de una botella, fácil de reconocer: Coca-Cola. Entonces se escucha la voz de la mujer con voz de locutora de televisión (Televisa o TV Azteca, la que más le disguste querido lector) con las siguientes frases:

-          ¡Comprobado, hace más daño tomar de la lata roja!
-          ¡Te envenenamos poquito, en cambio la competencia te está matando!
-          ¡Ellos sí que están acabando con el planeta!
-          ¡El 80% del plástico en el mar es de su botella registrada!
-          ¡Dame una oportunidad, consume mi producto te hacemos menos daño!
Cierran con música pegajosa seguros que el consumidor es un idiota que ahora lo va a preferir sobre la competencia, porque es el menos malo.

Me da risa escuchar a los partidos políticos que utilizan la mercadotecnia para vender sus ideas. Que usan los mejores spots publicitarios para convencer al electorado que son la mejor opción. Nunca enseñan sus mejores cualidades para que podamos escoger a los mejores, se concentran en enseñarnos que son el menos peor, que roban poquito, que son menos corruptos, menos ricos, etc., en fin, que podemos esperar de los que dirigen nuestros destinos, sino tienen una pizca de voluntad social.

Alguna vez escuchaba que le preguntaban a un alto directivo de Televisa sobre la programación de las televisoras en México y su respuesta tan creíble entonces como ahora fue:
-          Hacemos televisión para jodidos.

Nada más cierto, somos un pueblo que ahora está teniendo índices escolarizados muy altos, muchos profesionistas tantos, que no hay trabajo para todos. Les comentaba que en mi opinión los ejes del crecimiento social debe basarse en tres ejes importantes: la salud, la seguridad y la educación. Sin embargo, deberíamos agregar la política.

La clase política, independientemente de su profesión debería ser educada con una visión social para el crecimiento de la nación. Siempre he pensado que estamos en el mejor país del mundo, el único en que se me antoja vivir y morir. Esto me recuerda el siguiente cuento:

Se dice que cuando Dios creo al mundo, los Ángeles protestaban porque a este pedazo de tierra le daba todo con generosidad: litorales, ríos, lagunas, desiertos, selvas, bosques, fauna y flora diversa, climas benévolos, minerales, en fin todo su amor. Y esto les decía el creador:

-          ¡No se preocupen, lo van a administrar los mexicanos!
Qué triste comparación, pero muy cierta. Tantos años de explotación por unos cuantos y no se lo han acabado. Estamos más preocupados por el quinto partido y, no es uno político, sino de la selección mexicana de futbol que por quienes dirigirán este país los próximos seis años y en algunos los siguientes tres. Ellos se preocupan más por mantener su hueso (al fin y al cabo, perro con hueso en el hocico, no muerde). Claro que existen las excepciones, pero son “garbanzo de a libra” y por eso ni se notan.

Con estos ciudadanos a quien le importa realmente demostrar que es el mejor, conque nos roben menos, nos den despensas, se vean bonitos en las fotos o hayan sido nuestros ídolos en el deporte o en la farándula es suficiente para que nos representen. Te preguntaría ¿es suficiente para ti, saber que se casaron contigo porque eras el menos peor de los pretendientes?

Nadie puede cambiar tu realidad, nadie más que tú.
La próxima semana: Ramito de violetas.
             
              Me gustaría leer tú opinión, puedes escribirme al correo samuelgomez@uabc.edu.mx o en Facebook: Samuel Gómez Patiño

*Vicepresidente Educativo del Club Toastmasters Ejecutivos de Tijuana
Licenciado y Maestro en Administración de Empresas
Catedrático en la Facultad de Contaduría y Administración, en Tijuana

Universidad Autónoma de Baja California

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