martes, 18 de febrero de 2020

Dante Medina y el volver tras sus pasos






Milton Iván Peralta
El Volcán/Guzmán


“Con juego en la lengua”, es la recopilación de las novelas completas de Dante Medina, el cual necesitó cuatro volúmenes y tres mil páginas, lo cual abarca 16 novelas, publicadas entre 1987 y 2017, lo cual son 30 años de su trayectoria, editadas en México, España, con diferentes editoriales por las que pasó.


La recopilación es de todas las novelas, en orden cronológico,  para el escritor oriundo de Jilotlán de los Dolores, realizar esta recopilación fue volver en sus pasos, “tuve que volver a leer mi obra, lo cual no es muy recomendable, lo hice por obligación editorial y me encontré con diferentes temas, no sé qué pasa que brinco de una innovación a otra, de un estilo a otro, tengo la impresión de que cuando escribo me estoy leyendo y no quisiera aburrirme a mí mismo con la misma historia de siempre”.


Se da cuenta que Julio Ortega decía de su obra, “Dante Medina no es un escritor, es un taller de escritura, porque él insisto que tengo diferente voz en cada obra. Me encontré voces algunas experimentales como Tola o Cosas de cualquier familia, o cosa muy de lectura placentera o tradicional como Solo los viajeros saben que al sur esta el verano, la cual fue finalista del premio Planeta 20 años, luego hay novelas de una búsqueda estructural como lo es Gentes que se quieren tanto, donde hay una estructura cerrada, cifrada en cinco tiempos, una cosa complicada para el escritor, mi asombro fue decir que he cambiado mi forma de escribir de preocupaciones lingüísticas, pero sí hay una constante, sí se conserva una gran ambición por el lenguaje, se alarga el lenguaje por ir más allá de sus límites, cuando hace falta una palabra la genero, la invento,  eso hace que en estos cuatro volúmenes, la responsable Sandra Llamas, hizo una lexicografía al final, de más de mil palabras que no están en la lengua cotidiana ni en el diccionario, de hecho le llamamos palabras diccionariables de Dante Medina, que son palabras que pudieran ser candidatas de estar en el diccionario”. 

Considera que su obra no esta hecho por moda, ni por temporada, es un proyecto de vida y una búsqueda del lenguaje. Comentó que las novelas se dejaron tal cual como se publicaron “salvo al encontrar alguna errata, un error, algo atribuible a la edición, se le corrigió, no es una edición modificada ni aumentada, esta es la edición canónica”. 





Y aunque la tentación fue grande de corregir algo, trató de respetar al Dante Medina que lo escribió originalmente. “A veces debo reconocer que en las novelas de juventud sí veo de repente alguna ingenuidad de ejecución, porque me faltaban las herramientas de las que dispongo ahora, pero de eso se trata, esa es la apuesta”. 

Aceptó que no le disgusto ninguna de sus novelas, “es que hay algo más astuto, nunca publico una novela recién escrita, la escribo y me espero mucho tiempo, el ejemplo mayor es mi primera novela Tola, la escribí en 1977, la publiqué en 1987, eso es una exageración, a partir de ahí las guardaba algunos pocos años, no menos de 5 años, eso hace que las vuelvo a leer y decido si se publica o no, se hace con la conciencia del escritor y crítico, y no como el escritor enamorado de su obra, el cuento que hice ayer me parece el cuento magistral de la literatura, a la semana nos parece bueno, no están bueno, esto es como el enamoramiento, esto me ayuda a no arrepentirme”, dijo Dante Medina.   

Aunque se sabía que Dante Medina era una autor prolifero, que escribía de muchos temas, como poesía, cuento, novela, teatro, ahora con esto de hacer sus obras completas, nos damos cuenta que es mucho más de lo que habíamos visto “tengo tres años con esto en el 2018 aparecieron los cuentos completos, 2019 la poesía y ahora en el 2020 las novelas, ya son ocho volúmenes, más o menos cada uno de 800 páginas, falta el año 2021 teatro y 2022 ensayo, serán mínimo 12 o 13 volúmenes, soy una especie de polígrafo maniaco, no lo puedo evitar, no soy una fábrica de escribir, Juan Rulfo decía no escribo más porque soy un escritor, no una fábrica, yo escribo porque me encanta, algunos me dicen que le pare porque me desgasto, pero no, para mi escribir es un enorme placer”. 

Se le preguntó por qué realizar sus obras completas, si esta en un momento de poder escribir mucho, “normalmente se usan las obras completas cuando uno ya murió, pero fue una locura del editor de Madrid, Amargot y una encerrona con Puerta Abierta, cuando me plantearon el proyecto no pude decir que no, una parte era porque es mucha obra y tengo todo disperso, se han hecho tesis de mi obra, en muchas partes del mundo, México, España, Alemania, Rumania, Francia, y ha sido sobre parcialidades, no hay una tesis sobre mis obras completas”, dijo Dante Medina. 

Reconoce que hay mucho por qué escribir, temas, formas, peso sobre todo ganas, ya escribió de fantasía, ficción, policiaca, sobre ciudades, Guadalajara, Ciudad Guzmán, Jilotlán, entre otras.


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Dante, a España vía Jilotlán




 





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