sábado, 17 de octubre de 2020

Dos psicólogos fuera de serie; Sergio y el Padre Chava

 



 

Sandra Gómez

 

 

 Estimado lector, en esta ocasión les voy a compartir una parte de mi historia de vida en relación directa con dos psicólogos fuera de serie. Muchas veces he escuchado que existen los ángeles en la Tierra y ellos sin duda tenían alas, hoy ambos están en otra dimensión, pero a través de sus enseñanzas estoy aquí compartiendo lo que aprendí y recordándoles para no dejarles morir.



 Mi buen amigo Sergio (psicólogo de la UNAM) un compañero y confidente que me tomo del brazo para salir de mi perdida en el año 2000, y que hoy quiero recordar a un mes de su fallecimiento, han pasado 20 años y mucho ha sido el camino recorrido desde sus asesorías personales; y el sacerdote católico Salvador Romo mejor conocido como el Padre Chava (psicólogo clínico) quien hace 18 años falleció.


             Cuando el hombre o la mujer a quien amas, admiras, respetas y esperas compartir tu vida con él o ella pasa a mejor vida, ¿Qué haces?; ¿Cuándo se está preparado?, ¿A quién acudir por respuestas?, sin duda los psicólogos especialistas en tanatología son los indicados.





 Los psicólogos cambian VIDAS, por tanto, debes escoger muy bien a quien lo das el permiso de opinar sobre tus creencias, debes validar que esa persona comparta tus valores y creencias para que sus consejos sean certeros. Recuerda la sabiduría popular que cita: “No hay peor sordo que quien no quiere escuchar, ni peor ciego que quien se niega a ver”; así que una persona que te conozca tiene una buena oportunidad para darte un consejo. Esta persona te remitirá a algún colega para dar seguimiento en caso necesario.


            En psicología es así, no te sirve alguien quien no te habla basado en hechos; debe ser una persona objetiva y justa. Recuerda que la verdad es una percepción; los hechos no deben interpretarse para el paciente, el psicólogo únicamente deberá ponerlos sobre la mesa de negociación entre tus emociones y tus percepciones.





  Me gusta la frase de Niurka Marcos frente a su divorcio: “tu verdad y mi verdad”. Esta frase se la recuerdo a mis pacientes y la cito con humor y sabor cubano, llevando a mis clientes a la conclusión de que: “entre parejas están las verdades a medias con los filtros de valores de cada observador participante”. Mientras el observador externo que es el psicólogo, está entrenado para ver los hechos y puede ser objetivo en la narrativa. En otras palabras: mientras que el observador participante empaña su vista con su percepción, el limpia lentes es el psicólogo. Un psicólogo fuera de serie es el que para ti funciona, de no ser así busca a otro profesional en caso de ser necesario.


             Mi buen amigo Sergio me dejó grandes enseñanzas que deseo compartir: cualquier espacio físico puede ser un consultorio, si se tienen las habilidades del psicólogo, por ejemplo, la escucha atenta, saber hacer preguntas, dar espacios para las respuestas acompañados de silencios. Poder recomendar lecturas, poder citar casos prácticos con relación a lo que estas compartiendo como por ejemplo personajes de películas novelas, o series.  No saturar de información, y dar seguimiento puntual por teléfono, estar abierto a que se comuniquen. La apertura, la confianza y la cercanía con profesionalismo, sin invadir espacio y sin dejar de acompañar. No romper las conversaciones con “límite de tiempo”, dejar que fluya en lugar de acotar el tiempo de la sesión.


            Por otra parte, y no de menor importancia es tener como confesor a un sacerdote con estudios de licenciatura en psicología. Contrario a lo que muchos creen algunos de los sacerdotes tienen además estudios de licenciatura y posgrados en diferentes áreas. En este caso el Padre Chava era psicólogo, y un hombre íntegro y honesto. Se distinguía por decir la verdad de frente y en consulta también era así. Tener un poco de su tiempo a solas me fue difícil, pero cuando se dio, fue claro y directo. Me dijo entre muchas otras cosas que las mujeres tenemos un gran valor, que las madres nos podemos superar por esa fuerza que da la maternidad; concluyo diciéndome ¡No permitas que se limpien contigo!, lo que tiene muchas interpretaciones (…); para mí fue retomar mi vida reaprender a Ser Independiente, el me inspiro y recordó a quien debían ver mis hijos, me motivo a ser fuerte, diciéndome: ¡ahora eres padre y madre!, tienes mucho porque vivir y vivir bien, ¡eres una buena mujer!, el no supo valorar lo que tenía en casa.





             Ambos me citaron a su manera lo que llamamos las etapas para cualquier perdida, estas son: la negación el duelo, la aceptación, retomar el camino, cambiar de rumbo, crecer. Elegir crecer es un arduo trabajo nadie puede hacerlo por ti. El sacerdote y/o el psicólogo simplemente aconsejan el trabajo es individual.


             Gracias Padre Salvador Romo y Sergio Farfán, en paz descansen ambos no les olvidaré, ahora comparto en consulta y a través de mis historias lo que me enseñaron cuando lo necesite. Gracias Dios por permitirme conocerlos.


 Si has tenido alguna perdida reciente, no esperes más; busca ayuda psicológica. Si no es el especialista adecuado para ti, cambia. Tu opinión sobre su trabajo profesional es importante, pero más importante es que aprendas a preguntarte a ti mismo ¿porque estas en esa situación? Los amigos son ángeles de una sola ala, cuando él o ella nos abraza solamente debemos desplegar nuestra ala para poder volar juntos; y a muchos de ellos les llamamos FAMILIA.


            Las pérdidas se disfrazan: puede ser la muerte, el divorcio, el engaño en un negocio, el secuestro, la traición, entre otras situaciones que ocasionan ese sentimiento de vacío, que en efecto nunca será llenado por otra PERSONA. No hay sustitutos. Lo que debe haber en ti, es dedicar un tiempo para la reflexión y aprendizaje; para no cometer el mismo error y salir fortalecido de la situación.


            Recuerda que el AMOR es un verbo de acción, practícalo, muévete y busca a quien dar tu amor. Si algo he aprendido a lo largo de mi vida es que el amor es un don que en tanto más des desde tu interior, no se vacía, sino que se multiplica dentro de ti.


Comparte, comenta. Dra. Sandra Gómez Patiño. Hasta la siguiente historia de vida.




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