lunes, 24 de diciembre de 2018

Santa Claus




Eduardo Ponce Llamas



El origen de esta figura se remonta al siglo III y el IV, en especial a la figura de Nicolás de Bari en Turquía. Este provenía de una familia muy rica y religiosa, la cual, por el lado de su padre, le incitaba a hacerse comerciante en el Mar Adriático; por el otro, el de su madre, le incitaba a ser sacerdote, siguiendo los pasos de su tío, quien era obispo. Nicolás de Bari, luego de ordenarse como sacerdote a los 19 años, curó a un grupo de niños a quienes había acuchillado un criminal por lo que fue nombrado Patrono de los marineros y los niños.

Comenzó a celebrarse en Holanda, Suiza, Austria, República Checa, Luxemburgo, Alemania y Polonia la Fiesta de Sinterklaas, celebrada el 5 y el 6 de diciembre. En esta se les daban regalos y monedas a los niños pobres. En 1624, los inmigrantes de origen holandés que fundaron Nueva Ámsterdam, la cual se convertiría en la actual ciudad de Nueva York, trajeron consigo la festividad. De Sinterklaas pasó a ser Santa Claus, debido a la forma en como era pronunciado en Estados Unidos. Este personaje ha caracterizado la fusión de diferentes creencias, como los saturnales romanos y las fiestas celtas, se han presentado opositores en diferentes partes del mundo alegando que atenta contra las tradiciones de los lugares donde se promueve.

En 1863 Santa Claus adopta su nueva fisionomía gracias Thomas Nast, un dibujante que diseñó al personaje para sus tiras navideñas en Harpers Weekly. Sus vestimentas nuevas tendrían influencia de los obispos de antaño y sin relación con San Nicolás de Bari.

La historia y celebración se comenzó a propagar de la mano de Santa Claus, con el personaje gordo, barbón y de rojo tras una ilustración realizada en 1870 por el dibujante alemán-estadounidense Thomas Nast sobre la base de un poema de Clement Moore.

Se cree que su creador se basó en las vestimentas de los obispos de viejas épocas para crear este San Nicolás, que en ese momento ya nada tenía que ver con San Nicolás de Mira.

Santa Claus ha sido utilizado ampliamente como herramienta comercial. A fines del siglo XIX, a partir de un anuncio estadounidense de la Lomen Company, empresa estadounidense del sector frigorífico, quien incorporó la tradición de que Papá Noel procedería del Polo Norte; y se popularizarían completamente los renos navideños como medio de trasporte de Santa Claus.

Eso sí, en 1930 Coca Cola adquirió los derechos de este objeto viviente y en sus anuncios publicitarios lo comenzó a utilizar. Hasta esa fecha no hubo una asignación concreta al color de la vestimenta de Santa Claus, siendo el verde uno de los más usados, eso sí, ya existían algunos acercamientos con el rojo. Aprovechando este elemento, los encargados de marketing de la gaseosa aprovecharon la oportunidad para vestirlo de color rojo y blanco, tal como lo conocemos hoy.


*Asesor en el Centro de Actualización del Magisterios


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