jueves, 9 de junio de 2022

Se proponen erradicar conductas violentas


 

 

Juan José Ríos Ríos
El Volcán/Guzmán

 

 

En un hecho inédito, la Universidad de Guadalajara, a través de la asociación civil Género y Desarrollo (Gendes), capacitó a los primeros 27 hombres en un modelo para la erradicación de las conductas violentas de género, que ellos mismos replicarán en diferentes instancias de la Red Universitaria. Durante una semana trabajadores universitarios provenientes de las regiones del estado, participaron en charlas, talleres y ejercicios.



            La intención no sólo es acabar con el acoso y el hostigamiento en las aulas y dependencias, sino que más hombres inicien un proceso para que reconozcan, cuestionen y atiendan sus violencias en comunidad y en espacios seguros, dinámicas que verdaderamente harán un cambio al interior de la UdeG.


            La titular de la Unidad de Igualdad de la UdeG, Érika Loyo Beristain, explicó que esta primera generación seguirá un proceso de capacitación en línea en los próximos meses para la identificación de modelos terapéuticos, para luego aplicarlo en los distintos campus y dependencias de la UdeG. “La pretensión es que comiencen a derivar personas a partir de septiembre. Pensamos que podremos ir formando una segunda generación a finales de año, que nos permita ampliar esta red de reeducadores y ampliar la perspectiva de derivación; así como hacer procesos preventivos”.






            Este modelo aplica para todos los hombres, independientemente de su cargo o de su condición en la comunidad universitaria, tanto para quienes han generado violencia de género o de otros tipos. “La figura del reeducador no sólo podrá generar grupos para replicar el modelo al interior de los planteles, sino que también en sus localidades, básicamente para ejecutarlo sólo necesita un espacio con sillas, lo que lo hace sencillo de replicar”, agregó Loyo Beristain.


            El Director y Fundador de Gendes, AC, Mauro Antonio Vargas Urías, explica que la primera barrera para reconocerse como hombre violento es desafiar el sistema de creencias que se tiene y el miedo. La mayoría de los hombres, en México por lo menos, en algún momento hemos ejercido violencia hacia mujeres, personas de la diversidad sexual u otros hombres, incluso hacia nosotros mismos al no autocuidarnos o no prevenir circunstancias de riesgo; pues el sistema de creencias nos lleva a estar en el alarde”.


            “Generalmente los hombres tenemos miedo de aceptar que hemos sido violentados, porque el andamiaje social nos dice que nunca debo admitir que, cuando recibo violencia, también contacto emociones como miedo, dolor, tristeza o ansiedad, y debo convertir todo eso en enojo, que es la que se faculta socialmente para poder enfrentarlo”, explicó.


            Indicó que trabajar con la UdeG es satisfactorio y de gran desafío, pues muchas veces quienes se desenvuelven en la academia no consideran que ejercen violencia, ya sea como profesor al hacer comentarios o conductas que vulneran. El modelo que socializa Gendes busca que cualquier hombre pueda acceder a un espacio libre de estigmatización, para todos, con una lógica constructiva y para prevenir daños con los vínculos con colegas, amigos y familia.


            Sin duda que este ejercicio dará sus frutos en beneficio de toda la comunidad universitaria y, a su vez, tendrá que reflejarse en la conducta personal de cada uno fuera de ésta, un primer paso que debiera de replicarse en otras instituciones e incluso formara parte de la formación educativa que se imparte en las aulas, para que de esta manera no sea un esfuerzo aislado, con resultados positivos para y dentro de la UDG y la gente que labora con ésta, un cambio de conducta nunca llega tarde y más si realmente se trata de lograrlo.

           

 

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