Salvador Encarnación
1927 revista de avance que se editaba en La Habana, Cuba, publicó en su número 5, con fecha 15 de mayo de 1927, tres poemas de Elías Nandino (Cocula, Jalisco. 19 de abril de 1900—Guadalajara, Jalisco. 2 de octubre de 1993). Ellos son: “LA CARNE VIBRA”, “MOMENTO” y “AUTO-DEFENSA”. Al primer poema —dedicado a Jesús Grajeda Mestas, hijo del Dr. Miguel Grajeda, oriundos de Cocula—, el Dr. Nandino le hizo variantes en posteriores publicaciones: le quitó la dedicatoria, le hizo cambios sustanciales a la versificación, y le asignó otro título, “Poema en el trópico”. El tercero —para las siguientes publicaciones—, hizo un breve cambio en su puntuación y en el corte de unos versos. (Como dato marginal se agrega que este poema fue publicado en la novela Retrato hablado (1975) de Luis Spota, sin llevar el crédito de autoría.) Estos dos poemas fueron reunidos en el libro Espiral (1928).
El segundo poema “MOMENTO”
requiere un comentario más extenso. En el libro conocido como Tomo
I (1947), Elías Nandino reunió su obra publicada hasta esa
fecha. Los poemarios incluidos son: Espiral, 1928; Color de
ausencia, 1932; Eco, 1934; Río de sombras, 1935;
Sonetos, 1937; Poemas Árboles, 1938; Nuevos
sonetos, 1939; Espejo de mi muerte, 1945. Y los inéditos:
Canciones, 1924 y Nudo de sombras, 1941. Para hacer el
seguimiento del segundo poema, es forzoso revisar las primeras
ediciones de los poemarios citados para verificar si se encuentra
incluido en uno de ellos. Una segunda revisión puede hacerse
consultando el Tomo I. Al hacer un comparativo del libro
Espiral en su primera edición y el incluido en el citado Tomo
I, se percibe que unos poemas fueron excluidos y otros,
modificados. El poema “MOMENTO” no se encuentra en ninguna de las
dos ediciones. Existe entonces la posibilidad, otra, que no haya sido
incluido en un poemario.
El
libro Espiral (primera edición) que se encuentra en la
biblioteca del poeta en Cocula, tiene una nota en la guarda, escrita
a lápiz con letra del Dr. Nandino. Dice: “Estos poemas los escribí
en México, D.F. de 1925 a 1928. Me los publicó la Universidad por
orden del Dr. Pruneda. Los escribí cuando ya conocía a Salvador
Novo, Xavier Villaurrutia, a Gilberto Owen, Jorge Cuesta, Pepe
Gorostiza, Jaime Torres Bodet y Bernardo Ortiz de Montellano. Pero
aunque los trataba no creía en ellos y [los] escribí bajo la
influencia estridentista. Algunos poemas los publiqué en El
Universal Ilustrado, Revista de Revistas y en Norte,
revista cubana”. En la página 3, donde se inserta un dibujo de
Covarrubias, dice: “Para mí mismo. Elías”.
A
continuación, se transcriben los poemas publicados en 1927
Revista de Avance, incluyendo la nota de presentación.
Versos de Elías Nandino.
“1927” se honra una vez más con la colaboración de una valiosa firma mexicana. Elías Nandino Vallarta, nombre que se destaca por su rigurosa y original personalidad entre los de la nueva generación de poetas mexicanos, nos manda estos versos, intensos, de una modernidad esencial.
LA CARNE VIBRA
Para Jesús Grajeda Mestas
El sol,
—en un camello
de algodón—
va paso a paso
por las arenas del cielo.
Una caricia ignescente
besa la tierra
que,
se abanica
con una pluma de ábrego!
¡La carne vibra!
Un gallo juega
al equilibrismo
sobre su hembra
sumisa!
Un lebrel
hace gimnasia
a fondo,
en su heterogénea
lúbrica!
La vela de parafina
se dobla dúctilmente
para besar
el candelero…!
y, a lo lejos,
resuena
la flauta estrepitosa
de un asno incandescente…!
¡La carne vibra!
MOMENTO
La lluvia, voluptuosa,
deshace
en la seda de la tarde,
mil cabellos con gotas
de Sol.
Parece caer
en la ciudad,
la sutilidad
de un beso de mujer…
Los árboles burilan
la esmeralda de sus ojos
y, locos,
deshilan,
una charla silenciosa,
que apenas hace ruido
en los oídos
perfectos de las rosas…!
¡Oro! ¡Cristal y Sol!
¡Se destiñe el cielo
y todo se baña de color…!
¿Parece una pupila
infinita
que llora de amor…!
AUTO-DEFENSA
Un día
la voz de la conciencia
me laceraba ¡tanto!
que, desesperado,
me coloqué frente
al espejo y discutí…
(Salí absuelto
y los dos
terminamos llorando…)
En su afán de perfección poética, el Dr. Elías Nandino modificaba algunos de sus poemas en cada nueva publicación. A manera de ejemplo, se hace con la primera estrofa del poema que finalmente lleva por título “Poema en el trópico”. Se presentan sus tres versiones:
1
1927 Revista de Avance
La Habana, Cuba.
15 de mayo de 1927
LA CARNE VIBRA
Para Jesús Grajeda Mestas
El sol,
—en un camello
de algodón—
va paso a paso
por las arenas del cielo.
Una caricia ignescente
besa la tierra
que,
se abanica
son una pluma de ábrego!
¡La carne vibra!
2
Libro Espiral
México, 1928
LA CARNE VIBRA
El sol,
—en un camello de algodón—
resbala
por las arenas del cielo.
Una caricia ignescente
dora la tierra
que tiembla en un deseo!
¡El termómetro se ahoga!
¡La carne vibra…!
3
Poesía I
México, 1947
Canciones, Color de ausencia y Espiral (Editorial Katún, 1983)
POEMA EN EL TRÓPICO
El sol
—en un camello de algodón—
camina
por las arenas del cielo.
Un vaho de lujuria
envuelve la tierra…
¡El termómetro se ahoga!
(1927 revista de avance. Número 5. 15 de mayo de 1927. La Habana, Cuba. Página 112)
Cinco meses después,
15 de octubre, en 1927 revista de avance, se publicaron otros
tres poemas de Elías Nandino, titulados: “Circunferencias”,
“Panorama!” y “Crepúsculo”. El primero fue incluido en
Espiral (1928). En esta posterior publicación le incluyó la
dedicatoria a Salvador Novo y le hizo variantes en los dos últimos
versos: “…y olvidando tu risa/ en la cauda verde-pálida”.
Décadas después, 1983, la Editorial Katún hizo la reedición de
los tres primeros libros en un volumen con el título: Canciones,
Color de Ausencia y Espiral. Se reimprimieron los incluidos en
Tomo I. El poema “Circunferencia” fue suprimido para Tomo
I, y en consecuencia para el posterior editado por Katún (1983).
Los dos poemas restantes habrá que buscarlos en las primeras
ediciones por el criterio antes expuesto.
En revista de
avance publicaron otros de la Generación de Contemporáneos,
entre ellos: Jaime Torres Bodet, Bernardo Ortiz de Montellano, Xavier
Villaurrutia y Salvador Novo.
En 1927 fue el año en que concluyeron los trabajos de El Estridentismo, la vanguardia mexicana; en estos poemas se percibe su presencia. A continuación, se muestran los poemas citados:
Circunferencias
Te hundes en el río
—alargado espejo movedizo—
hasta cortar tu forma
y flotar
como una rosa sin tallo…
El agua fracturada
requiebra
tu arquitectura blanca
y te finges
en gajos de esmeralda!
—Quisiera abrazar tu cuerpo
y amoldarme a tu línea
como lo hace el agua…!
Te repites: —en la plata
de las circunferencias
que mueren en su magia—
desnuda!, inquieta!, torcida!,
y corres por el río,
destrenzada
en una fuga de zetas
y olvidando tu risa
por la cauda
temblorosa y pálida…!
Panorama!
Desde la rodilla del monte
aspiro la ciudad gris
ahogada en la penumbra…
Los anuncios luminosos
hacen genuflexiones
por su cabellera de plomo
y un millón de monedas
relucen en su pecho!
La arquitectura —en negro—
—¡grandes siluetas africanas!—
se hunden hasta el cielo
y el horizonte no se asoma
por miedo a confundirse!
Toda la ciudad se estira
en un azul oscuro
que borra la línea de su torso
y parece que una sombra
alisa la geometría
temblorosa de sus dedos…!
Solamente los trenes
—Sol en puntos suspensivos—
trituran la monotonía
con el fuego de sus pasos!
Crepúsculo
Escaparate en su exposición
de telas de incendio,
por fondo un mantón
de transparencias rojas
y flecos de “battic”
El Sol —recuerdo de oro—
prende puñales
en el rubio de las nubes…
¡Sangran los cielos…!
El paisaje —pavonado—
sirve de peana enorme
al foro de colores…
La luna —lunar de plata
en la mejilla de los cielos—
se destiñe por el aire…
y la tarde —risa y cristal—
se ahogó entre las sombras…!
¡Fin! Terminada la tragedia
aplauden las estrellas
que brillan y se esconden!
(1927
revista de avance. Número 13. 15 de octubre de 1927. La Habana,
Cuba. Página 15.)
El crítico literario
Luis Mario Schneider en su libro El Estridentismo (1970), hace
la siguiente cita: “Elías Nandino, del grupo de “Contemporáneos”,
escribió poemas de influencia estridentista. Ejemplo de ello es
“Telepatía”, que se publicó en “El Universal Ilustrado
el 1 de septiembre de 1927”. Este poema está incluido en Espiral
(1928), página 43. Y fue excluido de Tomo I, y en
consecuencia de Canciones… (1983).
Gerardo Bustamante Bermúdez, hizo una excelente recopilación de las entrevistas realizadas al Dr. Nandino en De dolores y placeres. Entrevistas con Elías Nandino entre 1954 y 1993. Otra de la prosa en Elías Nandino. Prosa rescatada, ambas editadas por la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM). El primero se pudo conseguir en la FIL y al leer las entrevistas en su conjunto se puede conocer, entre otros, el concepto que Nandino tuvo de la poesía, la relación de la medicina en su trabajo poético y sobre todo, sobresale la franqueza que siempre le acompañó como atributo.
Elías Nandino, 1930. Foto tomada del Acta del Exámen
General de Médico Cirujano. Archivo: SE
La obra poética de Elías Nandino requiere, en primer lugar, una investigación para recuperar los poemas y textos dispersos en periódicos y revistas. También un estudio para precisar los sitios de las publicaciones de sus libros. A manera de ejemplo, el multicitado Espiral (1928), en unas publicaciones se afirma que fue editado por la editorial Norte, en otros por la Imprenta Eureka y, en el libro Sonetos, donde Nandino es el editor, se indica que fue en la Imprenta Mundial.
.jpg)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario