miércoles, 4 de marzo de 2026

Elías Nandino en Cuba: 3 más 3 poemas

 


Salvador Encarnación


1927 revista de avance que se editaba en La Habana, Cuba, publicó en su número 5, con fecha 15 de mayo de 1927, tres poemas de Elías Nandino (Cocula, Jalisco. 19 de abril de 1900—Guadalajara, Jalisco. 2 de octubre de 1993). Ellos son: “LA CARNE VIBRA”, “MOMENTO” y “AUTO-DEFENSA”. Al primer poema —dedicado a Jesús Grajeda Mestas, hijo del Dr. Miguel Grajeda, oriundos de Cocula—, el Dr. Nandino le hizo variantes en posteriores publicaciones: le quitó la dedicatoria, le hizo cambios sustanciales a la versificación, y le asignó otro título, “Poema en el trópico”. El tercero —para las siguientes publicaciones—, hizo un breve cambio en su puntuación y en el corte de unos versos. (Como dato marginal se agrega que este poema fue publicado en la novela Retrato hablado (1975) de Luis Spota, sin llevar el crédito de autoría.) Estos dos poemas fueron reunidos en el libro Espiral (1928).



El segundo poema “MOMENTO” requiere un comentario más extenso. En el libro conocido como Tomo I (1947), Elías Nandino reunió su obra publicada hasta esa fecha. Los poemarios incluidos son: Espiral, 1928; Color de ausencia, 1932; Eco, 1934; Río de sombras, 1935; Sonetos, 1937; Poemas Árboles, 1938; Nuevos sonetos, 1939; Espejo de mi muerte, 1945. Y los inéditos: Canciones, 1924 y Nudo de sombras, 1941. Para hacer el seguimiento del segundo poema, es forzoso revisar las primeras ediciones de los poemarios citados para verificar si se encuentra incluido en uno de ellos. Una segunda revisión puede hacerse consultando el Tomo I. Al hacer un comparativo del libro Espiral en su primera edición y el incluido en el citado Tomo I, se percibe que unos poemas fueron excluidos y otros, modificados. El poema “MOMENTO” no se encuentra en ninguna de las dos ediciones. Existe entonces la posibilidad, otra, que no haya sido incluido en un poemario.

El libro Espiral (primera edición) que se encuentra en la biblioteca del poeta en Cocula, tiene una nota en la guarda, escrita a lápiz con letra del Dr. Nandino. Dice: “Estos poemas los escribí en México, D.F. de 1925 a 1928. Me los publicó la Universidad por orden del Dr. Pruneda. Los escribí cuando ya conocía a Salvador Novo, Xavier Villaurrutia, a Gilberto Owen, Jorge Cuesta, Pepe Gorostiza, Jaime Torres Bodet y Bernardo Ortiz de Montellano. Pero aunque los trataba no creía en ellos y [los] escribí bajo la influencia estridentista. Algunos poemas los publiqué en El Universal Ilustrado, Revista de Revistas y en Norte, revista cubana”. En la página 3, donde se inserta un dibujo de Covarrubias, dice: “Para mí mismo. Elías”.

A continuación, se transcriben los poemas publicados en 1927 Revista de Avance, incluyendo la nota de presentación.

Versos de Elías Nandino.

1927” se honra una vez más con la colaboración de una valiosa firma mexicana. Elías Nandino Vallarta, nombre que se destaca por su rigurosa y original personalidad entre los de la nueva generación de poetas mexicanos, nos manda estos versos, intensos, de una modernidad esencial.


LA CARNE VIBRA

Para Jesús Grajeda Mestas


El sol,

en un camello

de algodón—

va paso a paso

por las arenas del cielo.

Una caricia ignescente

besa la tierra

que,

se abanica

con una pluma de ábrego!

¡La carne vibra!


Un gallo juega

al equilibrismo

sobre su hembra

sumisa!

Un lebrel

hace gimnasia

a fondo,

en su heterogénea

lúbrica!

La vela de parafina

se dobla dúctilmente

para besar

el candelero…!

y, a lo lejos,

resuena

la flauta estrepitosa

de un asno incandescente…!

¡La carne vibra!


MOMENTO

La lluvia, voluptuosa,

deshace

en la seda de la tarde,

mil cabellos con gotas

de Sol.

Parece caer

en la ciudad,

la sutilidad

de un beso de mujer…

Los árboles burilan

la esmeralda de sus ojos

y, locos,

deshilan,

una charla silenciosa,

que apenas hace ruido

en los oídos

perfectos de las rosas…!

¡Oro! ¡Cristal y Sol!

¡Se destiñe el cielo

y todo se baña de color…!

¿Parece una pupila

infinita

que llora de amor…!


AUTO-DEFENSA

Un día

la voz de la conciencia

me laceraba ¡tanto!

que, desesperado,

me coloqué frente

al espejo y discutí…

(Salí absuelto

y los dos

terminamos llorando…)


En su afán de perfección poética, el Dr. Elías Nandino modificaba algunos de sus poemas en cada nueva publicación. A manera de ejemplo, se hace con la primera estrofa del poema que finalmente lleva por título “Poema en el trópico”. Se presentan sus tres versiones:


1

1927 Revista de Avance

La Habana, Cuba.

15 de mayo de 1927


LA CARNE VIBRA

Para Jesús Grajeda Mestas


El sol,

en un camello

de algodón—

va paso a paso

por las arenas del cielo.

Una caricia ignescente

besa la tierra

que,

se abanica

son una pluma de ábrego!

¡La carne vibra!


2

Libro Espiral

México, 1928


LA CARNE VIBRA

El sol,

en un camello de algodón—

resbala

por las arenas del cielo.

Una caricia ignescente

dora la tierra

que tiembla en un deseo!

¡El termómetro se ahoga!

¡La carne vibra…!


3

Poesía I

México, 1947

Canciones, Color de ausencia y Espiral (Editorial Katún, 1983)


POEMA EN EL TRÓPICO

El sol

en un camello de algodón—

camina

por las arenas del cielo.

Un vaho de lujuria

envuelve la tierra…

¡El termómetro se ahoga!


(1927 revista de avance. Número 5. 15 de mayo de 1927. La Habana, Cuba. Página 112)




Cinco meses después, 15 de octubre, en 1927 revista de avance, se publicaron otros tres poemas de Elías Nandino, titulados: “Circunferencias”, “Panorama!” y “Crepúsculo”. El primero fue incluido en Espiral (1928). En esta posterior publicación le incluyó la dedicatoria a Salvador Novo y le hizo variantes en los dos últimos versos: “…y olvidando tu risa/ en la cauda verde-pálida”. Décadas después, 1983, la Editorial Katún hizo la reedición de los tres primeros libros en un volumen con el título: Canciones, Color de Ausencia y Espiral. Se reimprimieron los incluidos en Tomo I. El poema “Circunferencia” fue suprimido para Tomo I, y en consecuencia para el posterior editado por Katún (1983). Los dos poemas restantes habrá que buscarlos en las primeras ediciones por el criterio antes expuesto.

En revista de avance publicaron otros de la Generación de Contemporáneos, entre ellos: Jaime Torres Bodet, Bernardo Ortiz de Montellano, Xavier Villaurrutia y Salvador Novo.

En 1927 fue el año en que concluyeron los trabajos de El Estridentismo, la vanguardia mexicana; en estos poemas se percibe su presencia. A continuación, se muestran los poemas citados:


Circunferencias

Te hundes en el río

—alargado espejo movedizo—

hasta cortar tu forma

y flotar

como una rosa sin tallo…

El agua fracturada

requiebra

tu arquitectura blanca

y te finges

en gajos de esmeralda!

—Quisiera abrazar tu cuerpo

y amoldarme a tu línea

como lo hace el agua…!

Te repites: —en la plata

de las circunferencias

que mueren en su magia—

desnuda!, inquieta!, torcida!,

y corres por el río,

destrenzada

en una fuga de zetas

y olvidando tu risa

por la cauda

temblorosa y pálida…!



Panorama!

Desde la rodilla del monte

aspiro la ciudad gris

ahogada en la penumbra…

Los anuncios luminosos

hacen genuflexiones

por su cabellera de plomo

y un millón de monedas

relucen en su pecho!

La arquitectura —en negro—

—¡grandes siluetas africanas!—

se hunden hasta el cielo

y el horizonte no se asoma

por miedo a confundirse!

Toda la ciudad se estira

en un azul oscuro

que borra la línea de su torso

y parece que una sombra

alisa la geometría

temblorosa de sus dedos…!

Solamente los trenes

—Sol en puntos suspensivos—

trituran la monotonía

con el fuego de sus pasos!


Crepúsculo

Escaparate en su exposición

de telas de incendio,

por fondo un mantón

de transparencias rojas

y flecos de “battic”

El Sol —recuerdo de oro—

prende puñales

en el rubio de las nubes…

¡Sangran los cielos…!

El paisaje —pavonado—

sirve de peana enorme

al foro de colores…

La luna —lunar de plata

en la mejilla de los cielos—

se destiñe por el aire…

y la tarde —risa y cristal—

se ahogó entre las sombras…!

¡Fin! Terminada la tragedia

aplauden las estrellas

que brillan y se esconden!


(1927 revista de avance. Número 13. 15 de octubre de 1927. La Habana, Cuba. Página 15.)

El crítico literario Luis Mario Schneider en su libro El Estridentismo (1970), hace la siguiente cita: “Elías Nandino, del grupo de “Contemporáneos”, escribió poemas de influencia estridentista. Ejemplo de ello es “Telepatía”, que se publicó en “El Universal Ilustrado el 1 de septiembre de 1927”. Este poema está incluido en Espiral (1928), página 43. Y fue excluido de Tomo I, y en consecuencia de Canciones… (1983).

Gerardo Bustamante Bermúdez, hizo una excelente recopilación de las entrevistas realizadas al Dr. Nandino en De dolores y placeres. Entrevistas con Elías Nandino entre 1954 y 1993. Otra de la prosa en Elías Nandino. Prosa rescatada, ambas editadas por la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM). El primero se pudo conseguir en la FIL y al leer las entrevistas en su conjunto se puede conocer, entre otros, el concepto que Nandino tuvo de la poesía, la relación de la medicina en su trabajo poético y sobre todo, sobresale la franqueza que siempre le acompañó como atributo.



Elías Nandino, 1930. Foto tomada del Acta del Exámen
General de Médico Cirujano. Archivo: SE




La obra poética de Elías Nandino requiere, en primer lugar, una investigación para recuperar los poemas y textos dispersos en periódicos y revistas. También un estudio para precisar los sitios de las publicaciones de sus libros. A manera de ejemplo, el multicitado Espiral (1928), en unas publicaciones se afirma que fue editado por la editorial Norte, en otros por la Imprenta Eureka y, en el libro Sonetos, donde Nandino es el editor, se indica que fue en la Imprenta Mundial.


Conocer la obra de Elías Nandino ayudaría a descifrar lo que él sostuvo en unos versos: “Es idioma que traigo sumergido/ en estado naciente, inmaculado,/ que lucha atravesando mis tinieblas…”.



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