jueves, 8 de septiembre de 2022

¿Gobierno… o empresa?

 


Juan José Ríos Ríos

 

 

La administración pública municipal de la antigua Ciudad Guzmán, se le dio el formato de empresas desde que fuera alcalde de la misma Alberto Cárdenas Jiménez, al señalar y de hecho aplicar medidas como una empresa y no como un gobierno obligado a servir, a hacer buen uso de los recursos públicos y propiciar el desarrollo y crecimiento del municipio.



            Con el arribo del panismo al gobierno local, también se dieron otros cambios que, desde entonces viene arrastrando la administración municipal del ahora Zapotlán el Grande, pues el considerarla como empresa sólo consistió en un desmedido crecimiento del número de empleados con cargo al erario y con mejores salarios a los que se venían cubriendo anteriormente, no tanto por ser más eficiente.


            A Cárdenas Jiménez le correspondió el hecho histórico de ser el primer presidente municipal de un partido distinto (en siglas), el PAN, de hecho el blanquiazul tomó fuerza tal que no solamente logré ser también el primer gobernador de Jalisco por este partido, favoreciendo el arribo posterior de dos titulares del poder ejecutivo en el estado de manera consecutiva.






            Lo más que se le cuelga al gobierno de Cárdenas Jiménez, como logro, fue la remodelación del Centro Histórico de la ciudad. Hay consideran que a él le tocó aprovechar los recursos económicos gestionados para ello del gobierno anterior, haya sido como haya sido, la mejora se produjo durante su administración y, en la limpia de los portales de puestos o locales que operaban en estos, mucho tuvo que ver el trabajo hecho por Rafael Ríos Martínez, también exalcalde panista de Zapotlán.


            Desde entonces, la administración municipal ha seguido funcionando, más como ente público de servicio, como una empresa, en donde los presidentes en turno se han dedicado a aumentar no solamente los impuestos con carga a los ciudadanos, también la nómina, con nuevos cargos o nombramientos de coordinadores generales, ganando salarios, que además de no justificar por sus pobres resultados, están muy por arriba del resto de los empleados públicos.


            También se crearon Organismos Públicos Descentralizados, entre éstos el SAPAZA, que favoreció nuevos sindicatos de trabajadores, más personal con cargo a nómina, y cuyos recursos que le ingresan por los servicios que presta y cobra, han sido poco claros, con una carga grande de adeudos por morosos que no pagan el servicio, y en donde también se han hecho polvo los pocos beneficios que, por ley, se otorgan a los ciudadanos por su edad o condición física, producto de los desmedidos incrementos a las cuotas, ello independientemente de cargar al usuario el uso de medidores, con cargo a éstos.





            La actual administración municipal, donde el alcalde enarboló la bandera del Partido del Trabajo (PT), tras haber sido parte de MC y MORENA, y dicen que hasta del PRI, no se está quedando atrás, en cuanto a seguir la ruta de sus antecesores, haciendo promesas que no ha cumplido y, bajo la consigna de que tienen que recaudar dinero para sacar adelante su proyecto, tiene como meta elevar el pago del impuesto predial, del costo catastral de fincas y terrenos, al valor real comercial de éstos, porque así se lo exigen las leyes y hasta se lo sugieren por parte del Consejo Técnico Catastral del Estado de Jalisco. De hecho se manifestó orgulloso de la propuesta aprobada para aplicar un cinco por ciento más a los contribuyentes, lo que considera se lo van a agradecer cuando esté presente en los momentos en que los ciudadanos vayan a cumplir con sus obligaciones.


            Se argumentó que con lo hecho se busca no caer en irresponsabilidades para las futuras administraciones, deben blindarlas para que no tengan problemas por falta de dinero, no le bastó que el administración del MC anterior incrementó hasta en un 50 por ciento el pago del predial y el agua, lo que bien justificaría no aplicar nuevos aumentos para cuando menos diez años más. 


            Tampoco es sano que la actual administración vaya tras la sugerencia de nivelar el valor catastral con el valor comercial y terrenos y fincas, los ciudadanos no están vendiendo sus propiedades, viven en ellas, y  muchos a duras penas pueden cumplir con tanto abuso cometido en su contra, no basta que así se lo pidan, que esté en la ley, si es que así se hizo, no se toma en cuenta a los ciudadanos en su condición de exigidos para que paguen por tener gobiernos con nóminas obesas, con muy buenos pagos y prestaciones y, para que de plano de burlen de ellos.


            La historia no termina, apenas empieza.




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