domingo, 18 de septiembre de 2022

Mi experiencia del sismo de 1985

 

Juan José Ríos Ríos

 

 

La mañana del 19 de septiembre de 1985, me estaba bañando para ir en plan de trabajo a las oficinas del Diario OCHO COLUMNAS, ubicadas en parte de las instalaciones de la UAG en Guadalajara, para cumplir una parte de mis actividades con la empresa en razón de las obligaciones que tenía como corresponsal y encargado en la Zona sur de Jalisco de este medio de comunicación, del que fui parte del grupo de colaboradores que contribuimos a la fundación del mismo, siendo Director el señor Tranquilino Contreras Rentería. Propósito que, de hecho, ya no realice para cumplir con mi labor de informar del evento.



            A eso de las 7 de la mañana con 19 minutos, sin mal no recuerdo, el espacio que ocupaba bañándome, se estremeció con mucha fuerza, la puerta del mismo se trabó, mientras mi entonces pequeño hijo, el segundo de cuatro, Jorge Alberto, asustando por el fenómeno, se manifestaba inquieto. Una vez que pude salir del baño y habiendo cesado la furia del temblor, al comprobar que mi casa que habitaba en ese tiempo no sufrió afectaciones, que mi esposa y mi hijo estaban bien, al igual que primero hijo, de nombre Juan José, que estaba en segundo grado de secundaria en la Benito Juárez, también estaba bien, procedí a cumplir con mi tarea de recabar información del acontecimiento.


            Fue al llegar a la zona centro de Ciudad Guzmán el momento en que medí la fuerza del temblor, al ver sin sus torres a la Catedral Diocesana, expresando: “Ah C…, tembló fuerte”, ya había vivido la experiencia del temblor de 1973. Pasado el momento de la impresión, me reuní con mi colaborador y fotógrafo en ese entonces Gabriel Rodríguez Farías, para comenzar a tomar las fotos de lo que en ese momento se estaba viviendo en la ciudad, cuando en muchas de sus calles había todavía nubes de polvo y la tensión propia del fenómeno, personas histéricas, algunas implorando a Dios su misericordia, otras lamentando sus pérdidas, algunas de vidas, otras materiales.


            El recorrido hecho en el momento fue muy amplio, pasamos por las calles por donde el escombro de las fincas caídas lo permitía, era día de tianguis, cuando los comerciantes se instalaban por parte de la calle Humbolt y en los alrededores del mercado Municipal Paulino Navarro. Estaba por el suelo la antigua fachada del Templo Tercera Orden, la Catedral mostraba sus heridas, tanto en su interior como exterior, en su costado poniente un vehículo de una empresa refresquera lucía sus afectaciones al caerle encima parte de una de las torres de la catedral. De esto y casi del momento preciso del daño, dejó su huella en fotos el desaparecido amigo fotógrafo Heriberto Cortés.






            “La gasera va a explotar”, se comenzó el rumor. Las personas que habitaban la zona por donde se ubicaba la misma, al poniente de la entonces aun pequeña en extensión Ciudad Guzmán, comenzaron a salir de sus casas y, en masa, algunos corrían otros más moderados y en marea llenaban la calle Manuel M Diéguez y la de Reforma, ya no pudimos pasar a la altura de El Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, era tal el tumulto y el miedo que manifestaban las personas, lo que se plasmó en las tomas hechas por el fotógrafo que me acompañaba en la misión. Fue tal el miedo que generó la posibilidad de que explotara la gasera, que hasta personas que ya habitaban la colonia INFONAVIT, Lomas de Zapotlán, y otras de la zona, que también su sumaron por su cuenta a la estampida, trepando lomas aledañas al lugar. Por fortuna, no explotó, aunque años después se reubicó a la empresa, fuera de la zona urbana.


            Fueron muchos los eventos ocurridos ese día. Era alcalde de la ciudad el señor Miguel Morales Torres (qepd), quien, la noche del 20 de septiembre celebraba una sesión de ayuntamiento para conocer a fondo el problema y buscar la ayuda necesaria para los afectados, cuando, de momento, se dio una réplica, yo estaba en el balcón del palacio municipal viendo el triste panorama que presentaba el Centro Histórico, catedral y el jardín en tinieblas, lo que, por fortuna, digo yo, me permitió observar un reflejo, muy fuerte, de una luz azul verdosa que se genera, en este caso por el lado sur de la ciudad, al momento de un movimiento telúrico, algo parecido a una aurora boreal. Todos los del pleno y sus asesores, salieron corriendo hacia la planta baja del palacio municipal.





            Es de lamentar, debido a la irresponsable actitud que tomó quien en ese tiempo era director de OCHO COLUMNAS, ya no estando el señor Contreras Rentería, que menospreció el trabajo hecho, tal fue el descuido que el material fotográfico entregado, más de una docena de rollos en transparencia, se envió a su revelado en blanco y negro, por lo que se perdió el testimonio gráfico obtenido posterior ocurrido el sismo y los eventos derivados de éste, no hay testigos gráficos de esos momentos, hecho que me indignó al ser informado del mismo, postura que posteriormente se quiso recomponer solicitando más información del fenómeno, pues había impactado más lo ocurrido en la ciudad de México, que lo que hicimos nosotros en Ciudad Guzmán, pero ya era tarde.


            El ejército acordonó la zona de catedral, se impedía el paso para evitar riesgos a la población. Yo entré al interior de la misma poco después de ocurrido el fenómeno, coincidiendo en el momento con la presencia del reportero Enrique Cervantes Flores, de NotiSistema de Guadalajara, que grababa su narrativa que observaba en el interior del sacro recinto, convertido en montones de escombros, sombrío, tenso. Vino la reconstrucción, surgieron muchas colonias nuevas, favoreciendo un mayor asentamiento de personas y con ello el crecimiento en extensión de la zona urbana. Era Gobernador de Jalisco el licenciado Enrique Álvarez del Castillo y Presidente de México, Miguel de la Madrid. Ambos mandatarios realizaron gira de trabajo por la zona, una vez que comenzó la tarea de rehacer los daños causados aquella mañana del 19 de septiembre de 1985, cuando me estaba bañando.


        

No hay comentarios.:

Publicar un comentario