miércoles, 19 de enero de 2022

La Consulta de Revocación de Mandato



 

Víctor Hugo Prado

 

 

Estimado lector, supóngase constructor, y con usted llega un cliente, él que desea que le construya una casa, le entrega los planos de la vivienda proyectada, usted al hacer la revisión de lo que se espera, le informa al cliente que el costo de su deseo es de 3 millones 800 mil pesos. El cliente le argumenta que no tiene el dinero, que solo hay millón y medio, que, si necesita más dinero, les descuente a sus trabajadores para completarlo, o en su caso que usted deje de tener utilidad, de no hacerlo podría hacerse acreedor a una denuncia penal y pagar con cárcel el incumplimiento. Ante la controversia usted debe optar por posponer la construcción, pero el cliente lo sigue amenazando. Al final, una instancia judicial –externa- al que recurrieron ambos, determina que se construya la casa y que se pida más dinero al cliente o a los parientes del cliente, si no le dan, se ajuste a lo que tiene. 



Lo que va a suceder es que la casa proyectada en los planes no va a tener las dimensiones esperadas, los materiales tampoco serán de la calidad proyectada, ni los terminados, quizá habría que cancelar algún baño, recamara o espacios que señalaban los planos, la seguridad podría estar en duda, su prestigio como constructor también.  De construirse con ese presupuesto, la casa no será la misma que la proyectada. Por fortuna es una casa en este ejemplo hipotético, imagine un auto, ¿qué le quitaría? ¿las llantas, los asientos, el motor o el diferencial? 





Eso mismo está sucediendo con la consulta sobre la revocación de mandato. Donde el INE es el constructor y el cliente es ya sabes quién y anexas. La consulta de acuerdo con la posición del INE y con lo que establece la Constitución tendría un costo de 3,830 millones de pesos, pero la Cámara de Diputados solo otorgó 1,503 millones, de ahí que el INE resolvió mediante un acuerdo posponer la consulta hasta que le otorguen el recurso faltante. Como usted lo sabe el tema fue impugnado ante la SCJN y el Tribunal Electoral de la Federación, obligando al INE a continuar con los trabajos de la consulta, a la vez que, apretándose más el cinturón, vaya y toque la puerta de la Secretaría de Hacienda para gestionar más recursos.  Seguro, Hacienda dirá que no hay más, por tanto, la consulta se hará con el 45% de las casillas proyectadas. El 10 de abril habrá consulta, que al menos deberíamos aspirar, cualquiera que sea el resultado, a lograr una participación amplia de los ciudadanos y no sea una simple simulación de ejercicio democrático como lo sucedido con el fiasco de consulta para enjuiciar a los expresidentes. 


Aprovecho la oportunidad para desearles un año 2022, pleno en salud y bienestar para todos. 





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