martes, 18 de enero de 2022

Hace 20 años escribí: AHORA: Primer día de resto de mi vida


 

Un Momento por Favor

 

José de Jesús Juárez Martín

 

 

Gracias a Dios que tengo vida, aprecio ser mayor de edad y tengo el gusto de confesar que soy de la tercera edad reforzada, porque la mayoría que realizamos nos cuesta un esfuerzo, pero ¡Vaya, no me quedaré contemplando lo gratificante que es la vida, hay mucho que conservar y construir de acuerdo a las realidades! También por eso, a Dios: Gracias.



Sin despreciar lo que experiencia y parte de mi biografía, me importa más lo que viviré al dejar de hacer lo que me ocupó por largos y venturos años.  No pienso que todo que todo lo que tengo fueron dones de la  Providencia, todo lo recibí a la esencia humana y a la existencia por otras tantas cosas que busqué y se cristalizaron por el trabajo, otras llegaron como consecuencia en el merecimiento de cada día   por ello proclamo ¡Todo es mío, nuestro para compartirlo, porque es carga que frena, compañera de vida, apoyo y hasta condición de ayuda circunstancial, tal vez algo diferente extraño construí en la vida que fue mía y mucho de ella compartí y compartieron en el hacer de cada vez, como la vida que me obsequiaron; naturaleza, sociabilidad que me enseñaron  y obsequiaron, el aire que respiro, las lágrimas exultantes de gozo, el llanto que limpio con dolor, o la separación de los hijos... Todo lo permite Dios generoso y me deja fuerzas para continuar.


Sé que fui y soy administrador de mi prestada vida, convivencia, y no puedo culpar al destino, al azahar de la vida, de mis carencias porque no preví o minimicé factores de riego.


Si cultivé correctamente, el grano se multiplicó, pero si arrojé granos a los vientos, como en frontón, también me devuelven de rebote tormentas que, sin ser huracanes, inquietan, me llegaron, aunque puedo todavía en parte tener provecho, porque son energía en proceso vigente que se recicla y debo controlar positivamente.





Triste sería que no quedará registro de mis acciones libres. Todo es fruto del tiempo, circunstancias de la naturaleza con las acciones sociales convertidas en oportunidades para continuar relaciones con los demás humanos, con que el universo que todo proporciona, conmigo mismo con mi Dios. Después de todo sólo soy yo y mi circunstancia que por patrimonio que acepté, modifiqué o merecí.


Ahora es el primer día del resto de mi vida, ahora es el amanecer de mi porvenir y lo veo más promisorio, que cuando inconsciente inicié el camino por la vida, cuando balbuceé los deseos de la tierna infancia o cuando acepté las condiciones de la adolescencia en el trabajo que me convirtió en persona productiva en el mundo de cada día durante el tiempo que laboré en los anchos y a veces difíciles surcos de mi parcela.

 

Mañana al arribo del nuevo día, el ahora será también vivencia, página por escribir, por eso quiero estar activo hoy... que el final llegue sin despedidas, aunque esperado            y preparado el objetivo final.                                                                                                                                       


                                                                                            

Aprendí en los muchos ayeres que trabajar con ilusiones, es tan importante como alcanzar los objetivos fijados, porque de todas maneras hay resultados esplendentes en ocasiones, más valorados que los nebulosamente diseñados o trabajados y al crisol del tiempo y experiencia se mejoraron para ser referentes luminosos como testimonio de nuestro pasado que nos trajo al presente fugaz, son aura personal nuestra que separarlas de sí, sería negarnos lo humano que nos distingue en la creación.


Si eres mayor de edad, da gracias al Creador que no todos los mortales alcanzar podrán dicha tan duradera y sublime sobre la tierra de aflicciones, y luchas, porque al construirla se convierte en el edén de nuestra vida. Sabemos bien, tú y yo, que para nosotros, vos y yo, no habrá otra oportunidad... aprovéchala, eso será tu legado a los tuyos, obra maestra en el arte de vivir, del regalo más grande, único del privilegio de existir.


Si dejas pasar la oportunidad, sábete que estás en el tren sin regreso y muchos van en el ascenso disfrutando de mejor panorama, más amplio, más enriquecedor y entre más bajes tu visión, cierras horizontes en tu ascenso, tal vez satisfecho de tus marcas en los logros, remárcalos al superarlos. Todos avanzamos al destino personal, no dejemos anhelos motivadores como bitácora de vida y pasaporte de viaje, porque el viaje tiene otras sorpresas, espéralas y excelentes.  


Mayores de edad o en la plenitud de ella.   Felicidades, padres abuelos... sí lo son, si cumplieron en la vida lo que ella les facultó: Procreación, educación, sobrevivencia, compañía familiar... Felicidades.

                                                                                   




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