jueves, 6 de enero de 2022

Inicia la prueba de fuego


 

 

Juan José Ríos Ríos

 

 

Con el inicio del año también comienza la cuenta regresiva para el Ayuntamiento de Zapotlán el Grande para atender la variada problemática que tiene la administración municipal que encabeza Alejandro Barragán Sánchez, que debe afrontar con la disposición de un presupuesto de egresos estructurado para ello y con miras a homologar salarios de los trabajadores, las prestaciones sociales en las que también se benefician los regidores y para resolver los 90 casos jurídicos en proceso que todavía están pendientes.



            Es bien sabido que el 52 por ciento del dinero presupuestado va directamente al pago de nómina, y aunque la nueva administración dio de baja a los empleados que no tenían base y también no había cumplido los 3.5 años que se requiere para ello, la nueva carga para el erario público consiste en la homologación salarial para todos los trabajadores, se destinan $10 millones de pesos para prestaciones de seguridad social a través de Pensiones del Estado para todos los trabajadores, incluyendo los eventuales y hasta los regidores.


            También, de los poco más de $500 millones de pesos que comprende el Presupuesto de Egresos para el Ejercicio Fiscal 2022, se destinan 15 millones de ellos para hacer frente a las cargas laborales que, a decir del alcalde Alejandro Barragán Sánchez, en los últimos tres años no se atendió la problemática, se descuidó del todo a pesar de tener celebrado un contrato con despacho jurídico externo y que con el paso del tiempo le pueden significar un costo de 30 millones de pesos, cuando las demandas y juicios en contra del ayuntamiento local superaban los 100 casos.


            Sobre el tema, el propio alcalde dio a conocer que ya se han resuelto diez de ellos, con recursos propios y con la intervención de los abogados del área jurídica de la administración municipal, ya no se contrata despacho externo, se ha hecho frente a los problemas de omisiones y estrategias dilatorias que le han costado mucho dinero ya a las arcas municipales. De los diez casos ya subsanados, los trabajadores optaron por reintegrarse a las labores que desempeñaban en su tiempo o bien optaron por el retiro definitivo, llegando a un arreglo económico conveniente para las partes.


            Pero la problemática del municipio y en sí la que tiene al frente la nueva administración municipal, es más amplia y va más allá de asuntos laborales, prestaciones sociales y homologaciones salariales, que ya están prácticamente cubiertas al destinarles recursos frescos del presupuesto aprobado para este año 2022, y aunque el alcalde Barragán Sánchez ha señalado que del presupuesto se destinan $50 millones de pesos para infraestructura y equipamiento, la ciudad, el municipio y sus habitantes, todos, siguen padeciendo la falta de una prestación de servicios públicos adecuados.


            Estos servicios, que son carga directa para el gobierno municipal, como lo son el aseo y el alumbrado público, que están concesionados a particulares a un alto costo y con una deficiencia digna de cancelación de ambas, siguen siendo problemas para los ciudadanos, los que pagan los impuestos que permiten la maniobrabilidad del gobierno, y si bien trabajadores sindicados, eventuales o de base, incluyendo los regidores, recibirán mejores salarios y prestaciones, están obligados por ello a rendir mejores cuentas y resultados, inician su prueba de fuego para demostrar que son lo que prometieron en campaña, la diferencia en la forma de gobernar, sirviendo, y administrando los recursos públicos.


            Pasaron los primeros tres meses de prueba, restantes del año 2021, ahora el tiempo empieza a contar con más fuerza y presión para que les rinda y den los resultados, no solamente ofertados, también por obligación deben de dar.





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