lunes, 19 de julio de 2021

Un pasito adelante, un pasito para atrás


 

Un momento por favor

 

 

J. Jesús Juárez Martín

 

 

El control de la pandemia del Covid19, parecía hace un mes que estábamos ya saliendo y que a pesar de tantas conductas equivocadas, de errores voluntarios o involuntarios sonreíamos... pensamos que ya pronto los expedientes, serían archivos bien documentados del inicio, desarrollo culmen de la pandemia, instructivos de  cuidados para evitar contagio de una nueva enfermedad que llegó tres meses después de su aparición en la legendaria China, enfermedad, que en algunos casos es mortal con los pacientes y entre la información nos presentaba la Estadística de enfermos por Covid19, muertos en nuestro México hasta el 15 de julio de 2021, los infectados, en mayoría vivirá para contarlo, un reducido porcentaje, del uno al dos por ciento de los pacientes se calculan como muertos, desde el inicio las recomendaciones conductuales establecieron  normas para afrontar la amenaza que sabíamos llegaba a ser mortal.



La Secretaría de Salud notificó el acumulado de 27,538 defunciones por covid-19 en sus comunicados diarios, lo que totalizaría al menos 322,365 personas fallecidas por el coronavirus, y de nuevo los nosocomios vuelven a subir los porcentajes de personas contagiadas, y eso nos sitúa en la escala de los países con más muertes, después de los Estados Unidos.


El coronavirus, Covid-19 ha cimbrado todas las actividades mundiales de los humanos, las prácticas religiosas parecían inamovibles en su práctica por las redes de comunicación que multiplicaron las transmisiones y cuando se permite el culto religioso presencial hasta más del 50% del cupo de los recintos, sigue siendo muy diezmada la asistencia y parece difícil volver a la presencial asistencia de los fieles.


Del tema de la religiosidad, una reflexión; las culturas precortesianas de América, fueron politeístas y de ordinario entronizaban un dios a las distintas actividades, el Dios de la Guerra: Huitzilopochtli, fue el Dios principal en la Mesa de Anáhuac, para alimentarlo con sangre, se realizaba la guerra florida y los prisioneros capturados serían ofrendados al Dios en un ritual muy elaborado.




Las Misiones de diversas órdenes religiosas, con servicios en la Nueva España, lograron unificar la religión Católica en la Nueva España y en pleno siglo XXI los censos siguen situando al Catolicismo con mayor número de fieles, con números cercanos al 80%, ni otras religiones cristianas, ni la Guerra de Reforma, ni Constituciones laicas de 1857, 1917, ni la Masonería, ni la Cristiada, ha quitado esa mayoría.


El Catolicismo catequizó a los diversos pobladores de la Colonia, por medio de los religiosos de las diferentes órdenes de Frailes Franciscanos llegados para esta misión en 1,525, Dominicos 1,526, Agustinos 1,533 Jesuitas 1572, los Carmelitas Descalzos, 1585...  Enseñando como dogmas La Divinidad Trinitaria, el culto a Santa María en un crecido número de advocaciones Virgen del Carmen, Inmaculada Concepción, la Dolorosa... y la recepción de los Sacramentos.




El libro Nican Mophoua, del culto indígena Antonio Valeriano, nos enseña cómo fueron en diciembre de 1531 las apariciones de la Virgen de Guadalupe, Emperatriz de América y Madre Nuestra en el Tepeyac y cómo quedó su imagen en la tilma de San Juan Diego, que honramos en la Basílica y Santuario de la Santísima Virgen de Guadalupe.  Los Franciscanos, arribaron en 1524.


Al inicio de la Pandemia y en el asilamiento sugerido, ordenado y que se prolonga por 1 año y 4 meses, me refiero que el culto religioso católico, no llena sus templos con fieles a pesar de que su aforo está permitido hasta un 70% de su capacidad. Nos despedimos deseando buen temporal de lluvias y que nuestro aislamiento no produzca actos de violencia, porque acciones antisociales  a todos nos lástima en la comunidad.


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