martes, 15 de junio de 2021

Judas y autocomplacientes

 

 

Pedro Vargas Avalos 

 

Con motivo de las recientes elecciones, y desde luego de sus resultados, se generaron muchas opiniones e interpretaciones de políticos, ciudadanos y empresarios, dejando a un lado a los comentócratas “abajo firmantes”, que por razón natural tienen puntos de vista sesgados.



Por un lado, debemos contemplar los números que arrojaron los comicios, en donde oficialmente la mayoría absoluta o simple de la Cámara Baja (que es la mitad de diputados más uno, o sea 251 de sus miembros) fue holgadamente para MORENA y sus aliados. De esa forma, podrá el presidente de la república lograr tener un presupuesto conforme a sus proyectos, y también aprobar leyes ordinarias.


En segundo término, debemos reconocer la suma importancia de que territorialmente la coalición de “juntos hacemos historia” apabulló a la oposición, pues de 15 gubernaturas en juego ganó doce, lo que permitirá al gobierno de la Cuatro T aplicar con más eficacia sus planes, durante el segundo tramo del sexenio lopezobradorista.


Debemos anotar que, en la ciudad de México, de 16 alcaldías, los morenistas solo ganaron 7, en tanto que la coalición “Va por México”, se anotó 8 y el panismo una. Por lo que ve a la mayoría calificada en el Congreso de la Unión, MORENA no la ganó en 2018, pero la logró con sumas extemporáneas de diputados que se agregaron ya en ejercicio de la legislatura actual, y con negociaciones que en el Senado se llevaron a cabo.


También en las legislaturas estatales, se debe tener en cuenta que los partidarios del actual gobierno federal, alcanzaron mayoría en 19, de 32 entidades federativas. Finalmente es pertinente destacar que las oposiciones triunfaron en muchísimos municipios, lo que, si bien no tienen la contundencia de las gubernaturas y de los Congresos locales, no dejan de ser importantes.


Lo anterior es el resumen de resultados de la jornada electoral del 6 de junio, la “más grande de la historia política” nacional. Ahora veamos por qué la frase de “Judas y Autocomplacientes”.


Los integrantes de la alianza “va por México” (PAN, PRI y PRD), se prodigaron presumiendo sus números, afirmando que habían detenido la marcha de la política del presidente López Obrador, quitándole a sus coligados la mayoría calificada, avanzando en número de diputados y alcanzando 9 alcaldías de la ciudad de México. El panista Marco Cortés, declaró a Milenio: “Morena retrocede al perder su actual mayoría simple, y junto con sus aliados son derrotados al perder la mayoría calificada que tienen en este momento en la Cámara de Diputados”.


Por su lado el priísta “Alito”, pregonó su aumento de curules, sin hablar de la tremenda derrota tricolor en gubernaturas, en tanto que el inefable “Chucho” Jesús Zambrano, haciendo gala de doblez, exclamó que no obtuvieron muchos votos con el fin de salvar la alianza con panistas y tricolores, en aras de resguardar a México. (¡!).


Ante el triunfalismo anterior, el destacado expresidente nacional panista, Gustavo Madero Muñoz, publicó un sincero artículo en el cual afirma que muy poco tienen que celebrar los que buscaban vencer a MORENA y sus aliados; admite que, a pesar de adelantos en su bancada al Congreso, “aunque nos duela…MORENA” y aliados mantienen la mayoría simple que les permite hacer los cambios legales que quieran y elaborar el presupuesto.


            Otro relevante blanquiazul, Damián Zepeda, afirma que la “Alianza opositora se autoengaña, nos derrotó Morena” y prosigue exclamando: “repetir una y otra vez una mentira, con eso no se va a convertir en realidad”, por lo que ambos exlíderes exigen actitud autocrítica a los dirigentes panistas y a sus correligionarios. Finalmente, el gobernador blanquiazul Javier Corral, de Chihuahua, escribió sobre el tema: “entre las peores cosas que hay en la política, es el autoengaño” y criticó la actitud triunfalista de los partidos de la Alianza, quienes como vimos, magnificaron y sofisticaron los resultados obtenidos el 6 de junio.


Ante tal panorama, el primer mandatario dijo en una mañanera que siguió a las elecciones: para lograr reformas constitucionales, se puede hablar con el PRI. La respuesta no se hizo esperar, y en tanto que el dirigente priísta manifestó que no romperían su alianza con los panistas, la diputada Dulce Ma. Sauri, expresidenta tricolor, dijo que ellos no son Judas, aludiendo al traidor de los evangelios.


La posición anterior la respondió el coordinador de los diputados morenistas, Ignacio Mier, quien aclaró que hubo dos Judas, el Iscariote, que fue el traidor, y Judas Tadeo, el santo célebre por ser muy milagroso. Por ello buscarán llegar a acuerdos con priistas, pues entre ellos hay muchos que son sensibles a la transformación, es decir, no son Judas traidores.


Esperemos que realmente los panistas dejen su actitud de autocomplacencia, que es igual al autoengaño, y mejor reaccionen con sensatez para que logren mejorar y con ello consolidar la democracia mexicana. Y en cuanto a los tricolores, ojalá y actúen con civismo y verdadera perspectiva de políticos visionarios y nacionalistas, a efecto de que México avance en todos los órdenes.

 

 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario