martes, 22 de junio de 2021

Asjpiracionistas y pendejismos


 


Pedro Vargas Avalos

 

Recientemente se han divulgado dos palabras que nacionalmente han dado de que hablar, a tal grado que andan de boca en boca y se ha pretendido, con ellas, descalificar o desprestigiar a las personas que se les imputa o a quien se le atribuye.



Una de ellas la expresó el presidente de la república en la mañanera del reciente 11 de junio, cuando analizando las resultas electorales en la capital del país, declaró que la guerra sucia había hecho mella en los votantes,  “sobre todo sectores de clase media”, los cuales “fueron influenciados, se creyeron lo del populismo, el de que íbamos a reelegirnos, lo del ‘mesías tropical’, el ‘mesías falso’, etcétera, etcétera,” y como “hasta las piedras cambian de modo de parecer”, sufragaron por los partidos adversarios de la Cuatro T. El resultado, en la gran urbe azteca considerada baluarte de la izquierda, fue favorable a la alianza “Va por México”, pues de 16 alcaldías, ganaron 8 y una el panismo.


Hemos de aclarar que aparte de haber obtenido la coalición “Juntos Hacemos Historia”, 6 alcaldías, en las demás lograron muchos votos, aparte de que de los nuevos partidos que compitieron, algunos afines a la Cuatro T (Fuerza Social por México) pero que no podían legalmente respaldar con sufragios a dicha liga, se llevaron buenas cantidades, las cuales, al no sumar sino restar, truncaron varios triunfos de los morenistas y sus aliados.





De esa manera, según los seguidores de la actual administración federal, las clases populares apoyaron con sus votos a la Cuatro T, porque estos grupos si entienden la lucha contra la corrupción y el esfuerzo de que “por el bien de todos, primero los pobres”. En cambio,un integrante de clase media-media, media alta, incluso, con licenciatura, con maestría, con doctorado, no,”: ellos son muy difícil de convencer, (es el lector del Reforma) a los que se les debe decir: “Siga usted su camino, va usted muy bien, porque es una actitud aspiracionista”, la cual consiste en “triunfar a toda costa, salir adelante, -ser- muy egoísta”.


A los antedichos integrantes del fragmento de la clase media-media y media alta, asegura el mandatario nacional, son a los que su amigo finado, Carlos Monsiváis, (alias, Monsi), calificaba de la derecha y exteriorizó: ‘la verdadera doctrina de los conservadores es la hipocresía’.


Para rematar esa idea de los individuos señalados como conservadores, AMLO agrega que suelen ser racistas, y aludió el mapa que luego de las pasadas elecciones publicó un exdirector del diario Reforma (Lázaro Ríos), relativo a la ciudad de México, en el que pintó una línea, como un muro que separa a los pobres de la ciudad con los de clase media o alta, estampando en la franja de los de clase media y alta, “porque esa es la mentalidad conservadora” el siguiente letrero: “ Estos son los que pagan impuestos’ y del lado de los pobres, de los trabajadores, de las delegaciones donde vive la gente con menos ingresos pone: ‘Estos son los que reciben subsidio”. Al respecto, el gobernante subraya:además de clasista y de racista, es falso. Todos pagamos impuestos, hasta la gente más humilde… pagan más Impuestos Sobre la Renta los trabajadores que los empresarios, proporcionalmente…”.


Para finalizar lo de las clases medias, concluye el primer mandatario: “hay un sector de la clase media que siempre ha sido así, muy individualista, que le da la espalda al prójimo, aspiracionista, que lo que quiere es ser como los de arriba y encaramarse lo más que se pueda, sin escrúpulos morales de ninguna índole; son partidarios de que ‘el que no transa, no avanza’. Es increíble cómo apoyan a gobiernos corruptos, increíble.” Por lo tanto, “hay que sacar a millones de mexicanos de la pobreza y que se coloquen en la clase media, pero sin la mentalidad egoísta, con la doctrina del humanismo, una clase media fraterna, no individualizada, que eso es lo que hizo la política neoliberal.”


En efecto, tal como sostiene el polifacético mexicano Fernando Rivera Calderón: “Para que un país logre un equilibrio real, económico y social, todos tenemos que ser clase media”. Lo cual complementa la doctora Leticia Calderón Chelius (Investigadora del Instituto Mora): “El centro de la cuestión es que muchos se mueven con mezquindad y egoísmo, pero es necesario apoyar a los que menos tienen para que todos podamos ser clase media”.


Ahora pasemos a lo que dijo un intelectual muy favorecido por Carlos Salinas, también cercano a los panistas, y por tanto persistente crítico de la Cuatro T y del presidente López Obrador. Es un connotado “abajofirmante”, lo cual no le quita que se le considere pontífice de una capilla de escritores, y autor de no pocos libros muy difundidos, además de dirigir la revista Nexos.





El pasado 16 de junio, por cierto, aniversario de la creación del Estado de Jalisco en 1823, se dio a la publicidad, durante la mañanera de ese día, un video en el cual el aludido Aguilar Camín, le expresó a un círculo de excompañeros del colegio “Patria”, que era importante vencer en los comicios del 6 de junio, a MORENA y López. La grabación ya había sido hecha del dominio público por el periodista Hernán Gómez Bruera, pero su masiva difusión fue en dicha conferencia matutina. Lo que patentizó Aguilar, la verdad que no es nada raro, pues siempre ha impugnado al mandatario.


 Sin embargo, en su perorata ante quienes fueron condiscípulos, agregó que en el venidero 2022, el país estaría “tan jodido”, que el presidente “probablemente pierda también la revocación de mandato “por pendejo y por petulante”. Esto nos hizo recordar aquel célebre organismo llamado PUP (Partido Único de Pendejos) que se formó hace décadas y servía para hacer escarnio de los mexicanos “agachones” ante el priáto imperante por tantos lustros.


El término que utilizó Aguilar Camín es indigno de un intelectual, y como el significado del injurioso vocablo es tonto, estúpido y cobarde, no cabe duda que fue un soberano “pendejismo” del susodicho comentarista exorgánico, hablar de forma tan denigrante.

 



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