jueves, 17 de junio de 2021

Presidentes electos

 


 

Rafael Martínez

 

Terminaron las contiendas electorales y, con ello comienza una nueva batalla de los ahora Presidentes electos, una batalla que es más difícil que las elecciones mismas, una batalla que no se juega en terreno ajeno, sino en la propia trinchera donde se amaso el triunfo, y no es otra cosa más que la difícil decisión de elegir al equipo que acompañara al Presidente electo en la dura tarea de gobernar para todo el municipio, no solo para sus simpatizantes y seguidores.



 Las cosas no son fáciles incluso para aquellos Presidentes que se reeligieron, pues deberán depurar al personal que no fue eficiente en su trasiego dentro de la actual administración, además de agregar nuevo personal, se tendrá que refrendar algunos otros que demostraron estar a la altura de los retos que exige la administración municipal.


Los Presidentes electos por primera ocasión, además de asimilar la victoria de la mejor manera para pensar con claridad y no con emoción, deberán conformar un equipo fuerte, preparado, con solvencia moral y, sobre todo, capaz de asumir los retos que enfrentarán, porque en muchos casos encontrarán un saqueo en las tesorerías, deudas a proveedores inexistentes, laudos laborales, demandas masivas por juicios simulados, inventarios vacíos, parques vehiculares colapsados, obras sin terminar, multas, impuestos sin pagar, y para colmo encontrarse con personal de base recién nombrado sin cumplir con los requisitos de Ley.


Es toda una osadía las nuevas responsabilidades de los ediles electos, y elegir un equipo de experiencia en los puestos claves en contraparte elegir un equipo de pago de favores políticos puede ser un desastre que será reflejado en el primer año de la administración.





Las decisiones más difíciles de tomar dentro de una administración, se tienen que realizar en el primer año, y son aquellas que no son las más populares, no son las de fácil digestión, como el despido del personal que resulta ocioso y que por paga de favores políticos se crearon puestos de “compadrazgos”, así como el cambio de proveedores que se prestaban para realizar alza de precios en facturación, negociaciones con los sindicatos de los gobiernos municipales, para poner un alto al índice de ineficacia de algunos trabajadores, revisar los contratos de obra y en su caso hacer efectiva las fianzas de vicios ocultos, entre muchos más.


 La primera acción que debe realizar un Presidente electo por primera ocasión (no reelectos), es generar la comisión de transición, que será encargada de realizar las gestiones pertinentes para la entrega y recepción de la administración, misma que deberá ser integrado por el equipo jurídico del Presidente Electo, para delimitar responsabilidades al no absorber y solventar actuaciones de los funcionarios salientes.





Elegir al Secretario General, Tesorero y Oficial Mayor, es una decisión trascendental que será el alivio a los problemas cotidianos y extraordinarios, o, por el contrario, será el inicio del fracaso que hemos visto en diferentes municipios cuando se eligen de manera política o improvisada. Sin duda elegir a los integrantes del gabinete es la decisión más difícil que se tiene que tomar al inicio del gobierno municipal, la cual se debe realizar pensando en la capacidad, la experiencia, la honorabilidad, la destreza para resolver crisis y problemas que surgen de manera fortuita y que son esas las que ponen de manifiesto la fortuna de contar con personal preparado y con la experticia necesaria.


 Y termino con una frase que debería ser lema para los Presidentes electos, “deseo contribuir con la mejora de nuestro municipio con buen criterio y capacidad de gestión. Creo en el dialogo como manera de trabajar, buscando construir entre todos un futuro ilusionante y tranquilo”, Lucas Bravo de Lagunas.




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