jueves, 7 de enero de 2021

Feliz año y venturoso año 2021


 


Un momento por favor         

 

J. Jesús Juárez Martín

 


 

Esperando el Año Nuevo, avanzaba la última noche, reciente y ya signada vieja noche, que entre algarabía y cuenta fatal de doce icónicas campanadas se coreaban con fuerza los agónicos últimos diez segundos del recordado año. Que a deber nos quedó porque nos recluyeron por cuidados sanitarios desde el primer trimestre inicial del venturoso año 2020.  Marcando el final de una media noche  vieja del 2020 y en espera de la glamorosa bienvenida de FELIZ AÑO NUEVO 2021. Llegó y aunque medio turbados en familia, disertamos de lo que deseamos, los ocho miembros de la familia presente; cuatro Mayores de la Tercera... ¿Tercera... Edad Dorada?; una Pareja entre los cuarenta y treinta y tantos años, progenitores  de una casi quinceañera, un niño de diez años y el Benjamín de la Familia, el noveno e indispensable miembro, que movía con intensidad sus brazos y piernas, unido a un ritual desconocido para él, pero signado con ademanes, gritos y apretones y uno que otro beso recibido de apenas seis meses de edad, deseamos y esperamos  este venturoso año que será el marco temporal a lo que nosotros realicemos de acciones a favor de nuestras familias, amigos, vecinos, connacionales, nosotros mismos y la concentración en la decena de segundos, se volvió un carrusel ordenado y una expresión reñida y altisonante que se vivía a Toda Madre, y sin mención, de vivencia eufórica, silenciosa y compartida, sin las altisonantes palabras y disfrutadas  lo íntimo de tantos momentos ya vividos, que son “requiest en paz”, colectivos...  Amén... amén... amén.  Así fue y así es. Gracias a Dios que nos permitió vivirlo, en el selecto grupo, como los hubo por millones a lo redondo ancho y mundo que llamamos Tierra y que es nuestro lugar de referencia cósmica en el Sistema Solar por estos rumbos de la Vía Láctea.




Ya tarde el sábado primero de enero del 2021... yo repasaba y hasta pronosticaba que los adultos que cada vez la convivencia la hacemos más imposible,  los gobiernos, no guían a sus pueblos con fraternidad, por el sendero de la concordia... sino de amenaza y represión, castigos, cárcel y vaya que algunos se han graduado en el terrorismo hacia el pueblo y el pueblo, pretende protestar contra la violencia, con gritos, pintas, y ataques a edificios, emblemáticos de poder económico o de poder gubernativo,  y los ataques mutuos en toma y daca “para que aprendas”, aunque cada vez más nos distanciamos, porque la cordura, se agotó y no es artículo de convivencia, preferimos dejar marcas señales de poder destructor y luego teorizamos y señalamos al de enfrente como violento, irracional y perverso en una vorágine de celebraciones de aquelarre en la lucha que dejamos huellas como muestra de ciego poder, en ausencia de construir acuerdos, acercamiento porque eso es debilidad y nosotros somos fuertes y monolíticamente irracionales que estamos llamados a ser justicieros, vengadores en este enredo que tal vez se inició en el Paraíso entre Caín que castigó a Abel... por ser agradecido con el Creador y desde entonces hemos asimilado el belicismo como panacea de conflictos sociales y que algunos gobiernos han gorilizado sus cuadros de guardianes del orden social.


                              


Parece lejana y perdida la noche de la idílica navidad, de cantos y aleluyas celestes, de visita de pastores que compartieron leche, lana y alegre villancico al niño alejado y nacido afuera de la ciudad, una navidad fría en sus aires y alegres encuentros humanos que fraternizan su nada de lo que todo tienen, en el encuentro humano, infantil, alguien lo describió como portal, pesebre, belén, ciudad del Rey David y el hijo de María y José, visitado por pastores, anunciado por la estrella que hacia el recién nacido guiaba a los Magos de Oriente, que inquietaron al gobernador Herodes de Jerusalén con la pueril pregunta del recién nacido que guía celeste tenía,  y que anunciaba la escritura, pero que de alguna forma se refería al rey de Judea.


El temor de que el infante llegara a ser el rey paralizó de terror a Herodes y buscó aniquilar entre los infantes al mencionado por las profecía y el baño de sangre inocente anunció al cordero que ya era conducido a Egipto y hasta la palmera bajaba sus fronda para ocultarlo de las huestes romanas que leales a su gobierno, sacrificaban los inocentes... esta es una historia que pretende recordar lo vivido y confiar en el futuro que ya vivimos como presente y que esperamos seamos los artífices de seguridad, desarrollo y progreso que todos gocemos en este año Nuevo del 2021. ¡Feliz Año Nuevo!  



 

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