jueves, 17 de noviembre de 2022

La defensa de la democracia

 




 

Víctor Hugo Prado

 

 

En días recientes, tuve la oportunidad de cursar el módulo de Movimientos y organizaciones sociales en el ITESO, el cual tiene la finalidad de analizar el trabajo de las organizaciones sociales y su aporte al fortalecimiento de la ciudadanía y de la democracia, en un diplomado en Gestión Pública. Entre los distintos temas estudiados, revisamos que gana la ciudadanía manifestándose contra aquello que desencanta, parece injusto, representa una regresión o atenta contra los derechos humanos.



Yo, me quedé con la tesis de Olga Onuch, profesora adjunta de Ciencias Políticas en la Universidad de Manchester, que afirma que “las manifestaciones organizadas también son un recordatorio crucial de que la gente tiene tanto el poder como el derecho de pedir un cambio”.


Y así fue la manifestación por la defensa del INE del domingo que se dio no solo en la ciudad de México, sino en las principales plazas del país. Fue un recordatorio crucial de que el pueblo tiene tanto poder como derecho para pedir que se revierta la intentona de impulsar una reforma electoral que no conviene al andamiaje del sistema democrático construido con el esfuerzo de muchos mexicanos que tuvieron que enfrentar las resistencias con fraudes, marchas y plantones y en muchos casos con la vida misma.





La marcha no tiene que ver con la defensa per se del INE, la defensa del INE es defender la joven democracia alcanzada por los mexicanos. Se trata de la defensa del régimen democrático que tiene como características el fomento del pluralismo, donde se permite la competencia político-electoral, el que garantiza que se celebren elecciones auténticas, en el que se respeta el principio de mayoría y que basa su existencia en una norma de orden superior, es decir en un Estado constitucional.


Se trata de defender un régimen que permite elegir libremente a los gobernantes sin la intervención del gobierno como árbitro. Donde el ciudadano pueda expresar su libertad política para decidir quién tomará las decisiones de gobierno en su representación. Para ser tratados con igualdad política donde los individuos tengan los mismos derechos y sean iguales ante la ley, donde cada persona tiene un voto y todos los votos valen lo mismo. Para lograr la plena representación política indispensable de las democracias modernas, porque en ellos recae la responsabilidad de proteger los derechos fundamentales incluyendo a los de las minorías.


Las manifestaciones del domingo, dan cuenta de que importantes sectores de la sociedad no están y no estarán dispuestos a que aceptar una reforma regresiva que se impulsa desde el gobierno para crear a modo condiciones que les garanticen continuidad política y gubernamental con un árbitro vendido. 

 

 


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