miércoles, 6 de enero de 2021

Los Antecedentes Genéticos y Ambientales Controlan la Conducta de las Personas. Skinner (EP)


 


Sandra Gómez

 

 

Estimado lector, a continuación, encontrara una narrativa de algunas de las ideas principales de Burrhus Fréderic Skinner (n.1904-m.1990) psicólogo estadounidense del neuroconductismo. Profesor de psicología de la Universidad de Harvard, quien defendió una postura ambientalista radical, en contraposición frecuente a las tendencias derivadas de las ciencias biológicas y cognitivas en psicología. El Dr. Skinner a partir de 1930 propone nuevas formas para el análisis de la conducta basado en sus observaciones primero con animales y después con personas (1950). Sus teorías se centran en el modelo del “condicionamiento operante” que es un tipo de aprendizaje en donde la conducta se modificada por sus consecuencias. Derivado del aprendizaje obtenido de sus observaciones con experimentos en animales, para el año de 1950 aplico ese saber al reforzamiento a la educación, entre las que se encuentran las máquinas de enseñar y los textos programados (Dicc. C.E., 2002, p.1286)



“Skinner creía que solo se puede estudiar la conducta. A diferencia de la vida interior, la conducta es observable, mesurable y perceptible con instrumentos de acopio de datos” (p.363). Poder medir las conductas es una de las mejores formas de revisar cuánto se ha aprendido.

Las personas como alumnos empiezan a conocerse cuando aprenden a hacerse preguntas y escuchan sus respuestas desde su propio interior. Los investigadores aprendemos a leer entre las conductas la fuerza de la probabilidad; preguntamos una y otra vez lo mismo de diferentes formas: si preguntamos ¿vas a ir?, ¿tienes ganas de ir?, ¿tienes la intención de ir?, ¿consideras ir?, leemos más que un sí o no; o bien si lo que buscamos es conocer su percepción llegada desde los estímulos sensoriales podríamos preguntar: ¿ves eso?, ¿escuchaste eso?, ¿qué es eso?; o bien desde los estímulos de su interior que simplemente le privan o estimulan la atención, con preguntas como: ¿tienes hambre? o ¿tienes miedo? nos dan una serie de respuestas del ambiente que dispone a la persona para el aprendizaje; en otras palabras que la pone lista para recibir información.

“Skinner concibió diversas maneras de observar, medir, percibir y comprender la conducta. Su desconfianza en las explicaciones subjetivas, mentales, intermediarias o ficticias lo llevo a basar sus ideas en la conducta observable de los animales y de las personas” (p.363). A esto le llamamos INSTRUMENTOS de medición que pueden aparecer de muchas formas, como exámenes con preguntas abiertas, cerradas, ambas, o bien con la puesta en práctica de la técnica de preguntas y estimulando las repuestas verbales, en las que los docentes y/o padres leemos más allá de las palabras el lenguaje gesticular que acompaña al mensaje hablado.

“En vez de considerar a los individuos como agentes creadores e iniciadores, Skinner sostenía que los antecedentes genéticos y ambientales controlan la conducta de las personas” (p.363). En conclusión: “El viejo error consiste en buscar la salvación de carácter de hombres y mujeres AUTÓNOMOS y no en los MEDIOS SOCIALES surgidos en la evolución de las culturas y que ahora pueden ser diseñados de manera explícita” (p.363)

En el siglo XXI el aprendizaje que hemos recibido a través de las máquinas de enseñar y los textos programados está a la orden del día; la incursión de la televisión a mediados del siglo XX, la WEB a finales del siglo XX, y la multiplicación de las Nuevas Tecnologías en el siglo XXI; son heredadas de esas primeras propuestas del Dr. Skinner. A las máquinas de enseñar las podemos llamar hoy computadoras con sus diferentes softwares y los textos programados van desde los programas de televisión como Plaza Sésamo, Mr. Rogers; unido a los propios contenidos publicados por la Secretaria de Educación Pública (SEP).

Los medios sociales, en el presente 2020 son más intrusivos que hace 70 años; de aquí que debemos retomar el “control del ambiente” para luego poner como META el control de las conductas. En el presente existe mucha oferta de contenidos en la WEB, deben pasar por un FILTRO si deseamos que sirvan como máquinas para enseñar.

El ambiente para el aprendizaje va mucho más lejos que el mero clima áulico, las personas a cualquier edad aprendemos con y sin maestro y a pesar de este; nuestro cerebro está dispuesto a aprender, únicamente requiere de estimulación, a través de preguntas se puede despertar el interés genuino que genere la motivación interna para el aprendizaje. Aquí el ROL principal del docente como generador de las preguntas adecuadas y oportunas para obtener el aprendizaje esperado.

Desde luego que existe un antecedente genético, se nace con ciertas habilidades, y con un temperamento que nos hace más o menos aptos para aprender a mayor velocidad. La buena noticia es que la forma de reaccionar a nuestra interpretación de aquello que percibimos es modificable con el reforzamiento y que en consecuencia nuestra conducta es susceptible a ser modificada a la vez que si bien se nace con ciertos talentos=inteligencias, estas también se pueden y deben desarrollar para nuestro bien, lo que implica una conducta “controlada” que nos permite aprender a nuestro propio ritmo, aprendiendo a hacernos las preguntas adecuadas y a responder con honestidad ante nosotros mismos.

En conclusión, el sistema escolarizado es deseable para el aprendizaje sistematizado; las personas quienes hacen los planes y programas de estudio disponen de los instrumentos necesarios para MEDIR nuestros saberes y habilidades. Afirmo categóricamente que es cierto que se aprende fuera del Sistema Educativo; pero también afirmo que los canales que proporciona el aprendizaje escolarizado dan forma a la enseñanza sistematizada y validan los eslabones necesarios para obtener los diferentes grados académicos.

Las neurociencias han demostrado que el Ser Humano esta habido de APRENDER, pero algunos de los estudios en Ciencias de la Educación han tenido dentro de sus hallazgos lo difícil que es REAPRENDER, esto lo podemos traducir como que, si desde nuestro inicio aprendemos algo FALSO, sin fundamento, erróneo, es muy difícil quitarlo de nuestro saber y poner un conocimiento “nuevo” que le sustituya. Esto me lleva a pensar que las conductas erradas de las personas parten de reflexiones y/o saberes que no pueden ser abalados por las Ciencias de la Educación.

No podemos controlar la genética de nuestros antecesores, pero si podemos controlar y reeducar a nuestro temperamento, a la vez que podemos y debemos coadyuvar en el desarrollo de ambientes óptimos para el aprendizaje.

Le invito a enseñar bien desde el inicio, seleccione el mejor de los sistemas de enseñanza para su hijo, atienda a sus talentos o inteligencias, desarrolle sus habilidades; siga algunos de los modelos pre-establecidos de enseñanza, no sature; ponga atención a los detalles de las conductas observables de sus hijos/alumnos; se aprende mejor cuando se asocia con una emoción y si además es positiva el efecto a largo plazo es innegable.

Skinner no consideraba a los individuos como agentes creadores e iniciadores; por el contrario, yo creo que los humanos somos capaces de iniciar cambios y además considero que la influencia de los padres y los primeros maestros desarrollan en los niños el deseo inmenso de APRENDER y con ello crear desde esa oportunidad de crecimiento que le identifica como individuo único e irrepetible.  En otras palabras, no es destino tu genética ni tu ambiente; puedes cambiar si aprendes a controlar tu conducta; la perseverancia y poder de elección unido a un guía-tutor adecuado hacen la diferencia.

Hasta la siguiente Historia de vida. Dra. Sandra Gómez Patiño.

Referencias: Fadiman, J.; Frager, R. (2001). Teorías de la Personalidad. Oxford University Press; México D.F. México. (capítulo 11. B.F. Skinner y el conductismo radical; pp. 331-368.).

Diccionario de la Ciencias de la Educación. (2002). Aula Santillana, México D.F.; México.

 

 

 


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