Por lo tanto, el Segundo Paso es
el punto de convergencia para todos nosotros. Tanto si somos ateos,
agnósticos, o antiguos creyentes, podemos estar unidos en este
Paso.
Yo siento que A.A. es un programa inspirado por Dios y
que Dios está en todas las reuniones de A.A. Yo veo, creo y he
llegado a saber que A.A. funciona, porque yo me he mantenido sobrio
hoy. Asistiendo a una reunión de A.A. yo entrego mi vida a A.A. y a
Dios. Si Dios está en mi corazón y en el de todos los demás,
entonces yo soy parte de un todo y no soy único. Si Dios está en mi
corazón y me habla a través de otra gente, entonces yo debo ser un
canal de Dios para otra gente.
Yo debo tratar de cumplir con
Su voluntad viviendo conforme a principios espirituales y mi
recompensa será el sano juicio y la sobriedad emocional.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario