Salvador Encarnación
Con la desmemoria que no lo abandona, se presentó Vicente Fox al Centro de Convenciones de Chihuahua para apoyar a Maru Campos el sábado 30 de mayo, en estos días difíciles que pasa ella como gobernadora de esa entidad norteña. Envejecido, con caminar vacilante, fue apoyado por un miembro del staff para asegurar que llegara con bien al recorrer los escasos diez pasos que lo separaban de su sitio al micrófono. Además, le colocaron una silla alta para que reposara mientras le hablaba al público. Cumplirá 84 años el próximo 2 de julio.
Según analistas, el Centro de Convenciones tiene un aforo para 15 mil personas. Según videos en redes sociales, éste luce repleto. A ellos se dirigió Fox y aseguró, del actual gobierno federal: “…traicionan radicalmente lo que propusieron en campaña”. De inmediato los recuerdos llegaron. Una de sus promesas de campaña fue que todos: “tendrán un changarro, una tele y un vocho”. A casi de 26 años de aquel su triunfo indiscutible, nadie —ejemplifico con mi barrio— compró un vocho y apenas si existe un changarro levantado con esfuerzo de su dueña. Una promesa incumplida.
Ante el lleno del Centro de Convenciones se les notaba a los convocantes, efusivos, tanto que don Chente inició su participación con renovados ánimos. Ya encarrilado, recomendó: “…el paso más importante que quiero dejar aquí con ustedes es que el 2027 logremos un mínimo, que nadie tenga mayoría en el Congreso federal, inclusive en los estatales”. Y al desmemoriado Fox hay que recordarle que pidió, a través del PAN, el voto mayoritario en las elecciones de 2003 bajo el slogan: “Quítale el freno al cambio”. Dicho en otras palabras, para ellos sí la mayoría, para otros, no.
En la campaña de Peña Nieto, Vicente Fox pidió el voto por el puntero, es decir por el PRI. Causó revuelo esta petición ya que él fue presidente de la República por el PAN. Y se justificó diciendo, que lo hacía: “por amor a México”. Sus compañeros de partido reviraron de inmediato: “No me ayudes compadre”. El camino estaba limpio para lo que vendría después ya sin tapujos: la alianza PRI, PAN, PRD, que se conoció mejor como el PRIAN. Olvidando esa parte de su historia, en su participación dijo, en referencia a los gobiernos pasados: “…esa dictadura perfecta que ya tuvimos en el pasado”. Ese calificativo “dictadura perfecta” la hizo Vargas Llosa en referencia al PRI y él gustoso participó en ella.
El resultado principal de su participación fue que al otro día “le llovió en su milpita”. La presidenta Claudia recordó parte de su historial: “No olvidemos que, durante el sexenio de Fox, se vivió la cruel represión de los pobladores de Salvador Atenco o la brutal represión a los maestros de Oaxaca. Por si fuera poco, Fox encabezó el desafuero en contra de Andrés López Obrador y su obra cumbre, el fraude electoral de 2006 que llevó a la presidencia al espurio de Felipe Calderón…”

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