Aquiles Córdova Morán
Nuestra
situación interna es, ciertamente, bastante conflictiva y con claros síntomas
de empeoramiento en el futuro cercano. Esto explica nuestro ensimismamiento en
la problemática nacional y nuestro olvido del mundo. Sin embargo, aunque a
primera vista no lo parezca, la situación mundial nos afecta más de lo que
creemos. Esta realidad, normalmente, no se percibe, pero hay momentos en que
esto cambia radicalmente y se torna peligroso ignorarlo, dejarse llevar por la
inercia de la indiferencia.
