Pedro Vargas Avalos
Recientemente se han agudizado los forcejeos entre el polémico
empresario Ricardo Salinas Pliego (RSP) y la presidenta de la
República Claudia Sheinbaum Pardo (CSP). El enfrentamiento ha tomado
visos de pleito y cada parte le dice a la otra, calificativos
dispares: el empresario acude a términos desacomedidos, en tanto que
la mandataria suele reseñar los actos que han llevado a RSP a la
gran riqueza que ostenta y la ideología que encarna.
Salinas
Pliego, ha sido catalogado como la insolencia del privilegio, pues se
caracteriza en la vida pública no como el particular que opina, sino
que hace gala de su innegable poder fáctico, del magnate que habla
desde la cúspide de su todavía -descontados los pagos de impuestos
que debe hacer- enorme riqueza, contando con que siendo dueño de
varios medios de comunicación -sobre todo TV Azteca y ADN 40- posee
formidable influjo mediático, lo cual hasta el momento conlleva
evidente impunidad, o al menos a eso se atiene el opulento susodicho.
El sigue el ejemplo de algunos pares que se distinguen por su
oposición a la Cuarta Transformación -4T- y a sus dirigentes, es
decir, su participación en los temas de trascendencia pública de
perfiles nacionales responde a una práctica cada vez más habitual
entre las élites capitalistas, cuestión que llevan a cabo debido a
la libertad imperante, pero que tales personajes, cuando les conviene
invocan una ficticia persecución política y a veces dicen padecer
una imaginaria censura del derecho de opinar. Como afirman algunos
observadores del enfrentamiento que comentamos: esos círculos usan
su visibilidad para convertir el espacio público en un escenario de
provocación y desprecio, mismo que busca incomodar al gobierno
emanado del lopezobradorismo y desde luego, debilitarlo, conjeturando
que en breve tiempo sufriría un expectante desastre electoral.
La
primera magistrada del país CSP, tiene a su disposición las
célebres “mañaneras”, conferencias informativas que en muchos
aspectos marcan agenda o tendencia para gran parte de la nación.
Respaldándola está su partido político (MORENA) y desde luego, la
mayoría de la población mexicana: las encuestas más recientes
indican que la apoyan alrededor del 70% de los ciudadanos.
Para
comprender mejor quien es la doctora Sheinnbaum, veamos lo que dice
de ella el crítico acervo de la 4T, Joaquín López Doriga:
“…siempre ha sido, hasta familiarmente, de izquierda, ... es una
científica con maestría y doctorado en Berkley y trabajos de
doctorado en Stanford… y más importante que nada… no tiene
compromisos con nadie…”. (López Dóriga-digital,29-Mayo-2026).
Nosotros agregamos que si tiene uno y muy principal empeño: el que
asumió con su pueblo, de trabajar por él y defender a ultranza la
soberanía mexicana.
El señor Salinas Pliego, cuyo poder
mediático se logró cuando con un préstamo inexplicable de Raúl
Salinas de Gortari, se hizo de la empresa televisiva estatal llamada
Imevisión, a la cual transformó en T V Azteca. Ulteriormente,
sobrevino el “chiquihuitazo”, episodio en que, con la
complacencia oficial del gobierno de Vicente Fox, la mañana del 27
de diciembre de 2002 se apoderó violentamente del Canal 40 -CNI- de
Televisión. Su fundamento para tal despropósito fue una nebulosa
deuda de quien era dueño de esa emisora, que se dijo había sido su
socio, Javier Moreno Valle. Cuatro años después se convirtió en
ADN40, canal de noticias.
Cuando inició el sexenio de Andrés
Manuel López Obrador (2018) se jactaba de ser amigo del mandatario
izquierdista. Y hasta fue cabeza de cierto consejo empresarial asesor
del tabasqueño. Pero pronto enseñaría el peine, pues lo que
pretendía RSP era continuar siendo un evasor fiscal mayorista. Como
el entonces presidente del país no le siguió el juego de evitar
cumplir sus impuestos, Salinas se comenzó a distanciar de su “amigo”
y poco a poco, de irreverente, pasó a conducirse con soberbia, y
zahirió al expresidente y ahora agrede a la sucesora de aquél;
además a las acciones sociales gubernamentales de tales gobernantes,
las ridiculiza con tal tono, que en vez de generar una sana discusión
pública, contamina todo lo relacionado a la política social de la
4T, refiriéndose al gobierno con adjetivos sumamente fustigadores:
ineptos, corruptos y mentirosos, que junto a otras semejantes, son
palabras comunes para referirse a la 4T. Como corolario, desde hace
meses ha popularizado el vocablo "gobiernínicolas" para
calificar a los funcionarios federales. En pocas palabras, en las
críticas de RSP los insultos sustituyen los argumentos.
Para
este ricachón, el mérito individual, el emprendimiento y la
autosuficiencia, es la fórmula para lograr posiciones
socioeconómicas altas: el mismo se pone como ejemplo. En cambio, la
gente en desigualdad o pobreza, son los propios culpables de su
lamentable situación. Tiene pues el señor Salinas Pliego, una moral
de élite que convierte el privilegio en virtud y la exclusión en
fracaso personal, o sea, la pobreza es originada por la debilidad del
carácter de quien la soporta. Por ello, como Milei el argentino, la
ayuda a las clases sociales débiles o empobrecidas, son un atraco,
un robo. El dueño de TV azteca no solo opina, sino que, apoyado en
sus colaboradores, quiere imponer sus ideas oligarcas, dispersando
noticias tergiversadas o de plano falsas.
¿Qué busca la élite
que pretende representar el señor Salinas Pliego?, lo describe la
titular del poder ejecutivo federal al asegurar -en una mañalera de
la semana pasada- que hay muchos a quienes no le gusta la 4T y luego
se pregunta y contesta: ¿por qué?, porque perdieron sus
privilegios: El privilegio de no pagar impuestos. O el privilegio de
gobernar, aunque no haya sido electo. O el privilegio de recibir un
montón de dinero para poder hablar bien del Presidente o Presidenta
de la República. O el privilegio de haber sido rescatado por el
Fobaproa.
Y luego, con dirección precisa a RSP, dice: “O el
privilegio de haberte entregado una concesión de televisión. O el
privilegio de que no tenías que pagar impuestos nunca. O el
privilegio de que todo el recurso público iba para los de arriba y
no para los de abajo. O el privilegio de tener un sistema judicial a
modo donde tú te resolvías todos los problemas con dinero.”
Agrega
la doctora Sheinbaum: “Ese pasado de corrupción y privilegios es
el que los gobiernos humanistas estamos dejando atrás”. Aquí
engarza a Salinas Pliego, dentro del engranaje de la derecha
internacional: “¿qué es lo que quiere?, pues regresar por sus
fueros con mucha gente en México, que perdió todos esos
privilegios”. Para lograr ese objetivo, prosigue la mandataria
nacional, los conservadores estilo RSP, se organizan, invierten mucho
dinero, forjan campañas incrustando noticias falsas y generan un
clima de confrontación.
La confrontación llegó al clímax
tanto por la exigencia del gobierno actual de que, los poderosos
económicamente paguen sus impuestos, como que, en defensa de la
soberanía, no acudan a fuerzas foráneas. En el caso particular de
RSP, la gota que derramó el vaso fue la sugerencia de la presidenta,
de que no se vea a TV Azteca, por lo difamante de sus noticias y
comentarios.
Así las cosas, cada mexicano debe allegarse de
noticias confiables y ver con prudencia lo que declaran los oligarcas
al estilo de Salinas Pliego. El horizonte de nuestra Patria es
anchuroso y su andar se ampara en la soberanía, la justicia y la
democracia. La arrogancia de los reaccionarios no podrá detener la
marcha progresista de los mexicanos, cuya grandeza se fortalece con
civismo y se sostiene en la herencia de nuestras ancestrales
culturas, que debemos conocer a fondo y enorgullecernos de ellas.

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