Es
evidente que una vida en la que hay resentimientos profundos sólo
conduce a la futileza y a la infelicidad… Pero con el alcohólico,
cuya esperanza es el mantenimiento y el desarrollo de una experiencia
espiritual, este asunto de los resentimientos es infinitamente grave.
Conoce a Dios; Conoce la paz. No hay Dios; No hay paz.

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