Si
nos esmeramos en esta fase de nuestro desarrollo, nos sorprenderemos
de los resultados antes de llegar a la mitad del camino. Vamos a
conocer una libertad y una felicidad nuevas.
Mi
primera verdadera libertad es la libertad de no tener que tomar un
trago hoy. Si verdaderamente la deseo, practicaré los Doce Pasos, y
a través de ellos me llegará la felicidad de esta libertad —
algunas veces rápidamente, otras veces lentamente. Otras libertades
vendrán después y el hacer un inventario de ellas es en sí una
nueva felicidad.
Hoy tengo una nueva libertad, la libertad de ser “yo”. Tengo la libertad de ser el mejor yo que jamás haya sido.


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