Pedro
Vargas Avalos
En
ciertos grupos de intelectuales mexicanos, Mario Vargas Llosa es admirado y
casi idolatrado. En Guadalajara ya van dos “Bienal de Novela” con su nombre que
se celebran, dentro de la universidad oficial. Además, en la feria del libro
que se organiza anualmente, suele ser un invitado excepcional (consentido,
dicen sus examinadores) que, de acuerdo a su estilo de ser, hace gala de
protagonismo, el cual le festejan sus seguidores, y desde luego los parciales de
la dirigencia de la casa de estudios tapatía y el presidente de la ya célebre
Feria Internacional del Libro (FIL).












