Salvador
Mateo
A
propósito de la estrategia emprendida por el presidente López Obrador para
enfrentar la crisis alimentaria y tratar de contener el alza de los productos
de consumo de la canasta básica, especialmente de los productos del campo, me
llamó la atención una nota publicada, el pasado 10 de mayo en el portal del
diario el Informador, en donde se da a conocer que el Inegi informó: la
inflación en México mostró en abril una nueva aceleración que llevó la tasa a
7.68%, la mayor en dos décadas, alentada por alzas en los precios en algunos
alimentos básicos, la ropa y los zapatos, así como la gasolina Magna.

