El Volcán/Congreso
En
el marco de la Reunión de Trabajo con autoridades de la
administración pública estatal en materia medioambiental, realizada
en la Comisión Especial para el Estudio y Análisis del Programa de
Verificación Vehicular, del Congreso del Estado, la diputada Itzul
Barrera reiteró sus cuestionamientos sobre la eficacia,
transparencia y orientación del actual modelo de verificación
vehicular en Jalisco.
Durante
su intervención, la legisladora sostuvo que, a más de seis años de
implementación y con apenas dos millones de verificaciones
realizadas, el programa no ha presentado evidencia clara de que esté
generando una mejora real en la calidad del aire.
“Por 900 millones de pesos anuales que pagamos por este programa, no hemos visto diferencia sustancial en la calidad del aire. Al contrario: desde que se implementó la verificación, cada año hemos tenido menos días de buena calidad de aire”, señaló.
Barrera
cuestionó también el modelo tecnológico del programa, que delega a
empresas extranjeras la obtención y manejo de los resultados de
verificación, lo que genera dudas sobre la transparencia y la
trazabilidad de la información.
La diputada subrayó que en seis años se han verificado poco más de 2 millones de coches, lo que evidencia el rechazo popular por el programa.
“Esto
es muy grave, porque quiere decir que la verificación vehicular no
le ha costado al pueblo de Jalisco 500 pesos por coche, sino cerca de
2,400 pesos por cada verificación realizada. Cuando sumamos los 900
millones de pesos anuales que el estado ha pagado a la empresa
verificadora durante seis años y lo dividimos entre los vehículos
efectivamente verificados, el costo real ronda los 2,500 pesos por
coche. Y aun así no tenemos ni un solo indicador que demuestre una
mejora en la calidad del aire. Eso es gravísimo”.
Asimismo, recordó que el propio informe reconoce que cerca de un tercio de los vehículos no cumple con los límites de emisiones, y que para que el modelo funcione se requeriría al menos 60% del parque vehicular verificado, una meta que actualmente no se alcanza.
“Llevamos seis años con un modelo esencialmente recaudatorio. Aunque la gente no vaya a verificar, el gobierno del estado sigue pagando 900 millones de pesos a una empresa extranjera”, señaló.
La legisladora aclaró que la crítica al modelo actual no significa oponerse a la regulación ambiental.
“Nosotros propusimos eliminar este modelo de verificación vehicular no porque no nos importe regular las emisiones, existe una norma federal, sino porque nos parece injustificable pagar miles de millones a una empresa mientras gran parte del presupuesto termina destinándose al propio programa, en lugar de invertirse en verdaderas políticas públicas ambientales”.
La legisladora también señaló que la política ambiental del estado termina cargando la responsabilidad en las y los automovilistas particulares, mientras otras fuentes de emisiones continúan sin cumplir la normatividad.
“El programa de verificación vehicular lleva seis años castigando la pobreza. A la gente que tiene un cochecito o una camioneta que no pasa la verificación, le están diciendo que su única opción es convertirla en chatarra. Desde que el estado de Jalisco eligió este programa, le falló a la gente más precarizada”.
Finalmente, Barrera llamó a las autoridades estatales a escuchar el malestar social que existe en torno al programa.
“El pueblo de Jalisco está enojado. Muchísima gente no va a verificar porque su coche simplemente no pasa, por más que lo intente una y otra vez. Sería importante que el gobierno escuche a la gente. La mayoría de las familias en Jalisco tiene vehículos viejos porque vive en condiciones de precariedad. No hay ningún misterio ahí”.

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