Sandra
Gómez
Estimado
lector, los padres y los maestros debemos tener conocimientos no únicamente de
las temáticas que enseñamos; también y a la par debemos tener los conocimientos
de didáctica y psicología. Las correcciones deben tener una intención clara. El
herir a la persona se convierte en un reforzador “negativo” que dependiendo de
muchas otras variables relacionadas al sujeto dañan la relación que debiera
tener: alumno/maestro, padre/hijo.













