De tus raíces manan cantos.
Efrén
Rodríguez
El
diecinueve de septiembre de mil novecientos ochenta y cinco el sol salió de
forma esplendorosa; pero antes de las siete de la mañana hacía frío. Salimos a la
calle de terracería, que daba a una cerca de alambre de púas y piedras, y, más
allá: se miraba un campo labrantío, los árboles y las faldas del Volcán de Fuego.














