Salvador
Encarnación
Pasadas las
faenas de compras para la noche de Navidad y la cena, la mañana del 25 es
tranquila. Muchos aún duermen o descansan de la Noche Buena que en muchos casos
es una buena desvelada. Se desayuna cualquier cosa y se deja espacio para el
recalentado.

