Fernando
G. Castolo*
La
devoción a San Pedro Apóstol en la antigua Zapotlán el Grande, es una devoción
tardía, es decir, la presencia de este santo en el imaginario local data de
principios del siglo XIX, cuando la Iglesia zapotlense era custodiada por los
diocesanos. A finales del siglo XVIII la Parroquia de Zapotlán el Grande fue
secularizada, pasando de la Orden Franciscana al clero de la Diócesis de
Michoacán, primero, y más tarde al de Guadalajara.



