Magaly
Pérez Ruiz Esparza*
Desde
hace ya varios años se ha popularizado y hemos adoptado de nuestro país vecino
del norte el concepto “bullying”, traducido al español como acoso escolar. Si
hacemos memoria siempre se ha dado este acoso, pero le llamábamos “carrilla”.
De manera lamentable este tipo de situaciones se han ido agravando debido a
varios factores como la falta de atención por parte de padres y madres que
tienen que ir a trabajar para poder ofrecerles algo digno a sus hijos,
orillándolos a dejarlos solos la mayor parte de día, algunos bajo la
supervisión de otro familiar, lo cual no es garantía de que sea adecuado su
cuidado y desgraciadamente otros tantos que se quedan solos. En ambos casos
pueden sufrir de algún tipo de violencia o maltrato por parte de sus
cuidadores, también pueden tener la influencia violenta por parte de la
televisión, el internet o los juegos de video.

















