Pedro Vargas Avalos
Continuamos en el mes patrio por excelencia, al menos para los
mexicanos que no tenemos telarañas conservadoras en la memoria.
Estas dislocaciones mentales son las que caracterizaron a
centralistas como Lucas Alamán, a los reaccionarios que trajeron a
Maximiliano o a los científicos que se empeñaron en relegar las
instituciones democrático-republicanas que en el Porfiriato dieron
al traste con la justicia social y favorecieron la oligarquía. En la
actualidad, para desgracia de la nación, no son pocos los que
anhelan la vuelta del neoporfirismo, versión vernácula del
neoliberalismo entreguista que imperó varios lustros en la
república.

