Víctor Hugo Prado
Recientemente, la revista Nexos
publicó el ensayo “Jóvenes Construyendo el Futuro: importantes
constataciones”, de Enrique Pieck Gochicoa, investigador del Centro
INIDE de la Universidad Iberoamericana, a partir de una investigación
coordinada por María de Ibarrola y el propio autor y publicada por
esa universidad.
El trabajo analiza el programa Jóvenes
Construyendo el Futuro,
creado con el propósito de aportar conocimientos y habilidades
técnicas a jóvenes de entre 18 y 29 años que no estudian ni
trabajan. La investigación permite constatar algo que merece
reconocerse: el programa cumple, en buena medida, con el objetivo de
formar a los jóvenes en habilidades técnicas, socioemocionales y
sociolaborales.
Los
propios participantes señalan que el programa les ha sido útil y ha
contribuido a su formación. Durante su estancia en los Centros de
Trabajo adquieren desde conocimientos técnicos básicos relacionados
con la actividad que desempeñan, hasta habilidades necesarias para
desenvolverse en el mundo laboral.
Pero una buena política
pública no debe conformarse con lo que funciona; debe identificar
aquello que puede mejorar. El estudio señala, por ejemplo, que la
escolaridad continúa siendo un factor determinante en las
trayectorias laborales. Contar con un certificado de educación media
superior puede marcar una diferencia sustancial. Por ello, el
programa debería fortalecer los mecanismos que permitan a los
jóvenes continuar y concluir sus estudios.
También resulta
indispensable una mayor articulación entre el programa, los Centros
de Trabajo y el sistema educativo, así como incorporar
acompañamiento para atender problemas emocionales y fortalecer la
formación en microemprendimiento, una alternativa que despierta
creciente interés entre los participantes.
Las instituciones
de educación media superior y superior tienen aquí un papel
estratégico. No se trata solamente de formar para el empleo, sino de
ampliar las posibilidades de desarrollo de los jóvenes, considerando
las distintas realidades del país, sean rurales o urbanas, y las
características de los propios Centros de Trabajo. Bien podría ser
a través de microcredenciales, considerada como propuestas
formativas, que a su vez, permiten certificar de forma rápida,
flexible y oficial competencias, habilidades o conocimientos muy
específicos sin necesidad de cursar una carrera o programa
largo.
Jóvenes
Construyendo el Futuro
puede y debe ser una ventana de oportunidades. Sus resultados
muestran que es una política pública pertinente; sus áreas de
oportunidad indican que todavía puede ser mejor. El desafío está
en articular educación, capacitación y acompañamiento para que la
experiencia laboral no sea solamente temporal, sino un verdadero
impulso para construir trayectorias educativas y laborales más
sólidas.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario