Pedro Valderrama Villanueva
Cuando se piensa en la edición oficial realizada desde nuestra entidad, por lo general nos viene a la mente la labor del Dirección de Publicaciones del Gobierno del Estado. Jalisco, desde la década de 1970, ha contado con excepcionales editores al frente del área de publicaciones dentro del gobierno, que se encargaron de dar a conocer libros de historia regional, poesía, cuento, novela, teatro, ensayo y pintura, entre otras disciplinas. Algunas de las figuras que más resaltan son Ernesto Flores, Francisco Ayón Zester, Juan José Doñán, Artemio González García, Samuel Gómez Luna Cortés y David Izazaga. También vale la pena destacar el trabajo editorial realizado, desde la década de 1960, en el extinto Instituto Jalisciense de Antropología e Historia Jalisciense (IJAH), encabezado durante varias décadas por el historiador José Luis Razo Zaragoza y, durante su última etapa, por el cronista de Guadalajara Juan Gil Flores, donde dieron a conocer innumerables libros y plaquetas en torno a la historia del occidente de México.
Sin
embargo, esta actividad, cuando se realiza desde los diferentes
ayuntamientos de la entidad, generalmente, pasa casi desapercibida. Y
es menor aún conocido este trabajo cuando dicha labor se lleva a
cabo por parte del archivo histórico de algún municipio al interior
del estado; por esta razón resulta admirable el quehacer realizado
por Fernando G. Castolo al frente del Archivo Histórico Municipal de
Zapotlán el Grande de 2002 hasta inicios del presente año.
Al
cronista municipal Fernando G. Castolo, arquitecto de formación e
historiador y editor por vocación, se le debe, en buena medida, el
apogeo y la modernización de la actividad editorial realizada desde
esta dependencia a partir de su incorporación a principios del nuevo
siglo. Durante más de dos décadas, Castolo se encargó de editar
más de doscientos títulos durante dicho periodo cuando estuvo al
frente de ahí.
La actividad editorial llevada a cabo desde
este espacio pasó por diversas transformaciones desde sus inicios,
en 1985, al mando, en aquel entonces, de Juan S. Vizcaíno, y, a
partir de 2000, con Fernando G. Castolo, quien se incorpora
en
calidad de auxiliar en las tareas administrativas y editoriales del
Archivo y, posteriormente, en 2002, se convierte en titular del
recinto archivístico.
Revisemos enseguida a vuelo de pájaro
algunas de estas mejoras técnicas que atravesó de la mano del
actual cronista oficial de Zapotlán el Grande. Aunque la actividad
editorial de este espacio inició en 1994 con Juan S. Vizcaíno al
frente de la dependencia, los libros y cuadernillos que desde ahí se
dieron a conocer se realizaban principalmente con stencil y
mimeógrafo y a una tinta. En esos años la mayoría de los títulos
son de la autoría del cronista y jefe del Archivo. También, durante
esos años, publican reediciones de libros clásico de Refugio
Barragán de Toscano y Guillermo Jiménez y varios números del
Boletín
de
la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística. Capítulo Sur.
No es hasta 2004, con Fernando G. Castolo, al frente de este
espacio, cuando se empiezan a realizar las portadas a colores. La
primera es para la novela La
hija del bandido o los subterráneos del Nevado,
de Refugio Barragán de Toscano. En 2005,
por
primera vez, se genera una partida especial para la edición y
publicación de libros, con lo que se tuvo acceso a maquilar en
empresas impresoras de la ciudad de Guadalajara. En 2006 el Archivo
Histórico Municipal expande su propuesta y comienza a publicar
creación literaria a través de la colección Estación
Sur,
que da a conocer cinco plaquetas escritas por integrantes del Taller
de Literatura de la Casa de la Cultura, encabezado por Ricardo
Sigala.
Dentro de la amplia actividad del Archivo Histórico
Municipal de Zapotlán el Grande, bajo la tutela de Fernando G.
Castolo, destacan tres líneas editoriales: la edición de libros
sobre el pasado histórico del municipio escritos, principalmente,
por el cronista oficial, apertura por la edición de materiales de
escritores de la región y reedición de libros insignes de la
localidad de los autores Refugio Barragán de Toscano y Guillermo
Jiménez.
Fernando G. Castolo, como sabemos aquellos que hemos
seguido de cerca su trayectoria, es un polígrafo que ha incursionado
en los diferentes terrenos de la historia y las letras de su
municipio. Nuestro autor se ha vuelto, dentro del panorama de la
historiografía jalisciense, en una rara
avis,
pues ha consagrado la totalidad de su obra a su tierra natal, además
de publicarla desde ahí. Es autor hasta ahora de más de 150
títulos. Entre los materiales que el Archivo Histórico Municipal le
ha publicado encontramos 17
Personajes ilustres de Zapotlán (2002),
Guía patrimonial del Centro Histórico de la Ciudad
(2003), La
feria de Zapotlán en La
feria
de Arreola
(2004), Zapotlán,
ensayos de su historia (1998-2006)
(2006), Ciudad
Guzmán… de roja flor y forestal cultura
(2006), Arreola,
el memorioso
(2007), Libro
homenaje a Juan José Arreola
(2008), Ensayos
(2009),
Zapotlán
en Libros y relación de personajes destacados de la localidad
(2009), Ciudad
Guzmán, la cuna de grandes artistas
(2011), Ensayos
tres
(2012), El
volcán en la literatura religiosa zapotlense del siglo XIX
(2016), Ensayos
sobre Jaliscolimán
(2017) y Breves
oficios de la memoria
(2021).
Como anteriormente señalé, la labor editorial del
Archivo Histórico Municipal de Zapotlán el Grande, bajo la
dirección de Fernando G. Castolo, no sólo se limitó a publicar
libros del cronista oficial, sino además hubo una amplia apertura
para, asimismo, dar a conocer libros y plaquetas sobre cuestiones
históricas y, asimismo, literarias de otros autores como Vicente
Preciado Zacarías, Virginia Arreola Zúñiga, Salvador Encarnación,
Víctor Manuel Pazarín, Ricardo Sigala, Pedro Mariscal, Milton Iván
Peralta, Hiram Ruvalcaba, Héctor Alfonso Rodrígez Aguilar, Juan
Manuel Preciado, Alfredo Cortés, Luis Sandoval Godoy, José Luis
Vivar, Lizeth Sevilla, Martín Adalberto Sánchez Huerta, entre
varios más.
Por último, en cuanto a la labor de
reediciones de libros insignes de la localidad por parte del Archivo
Histórico Municipal, Castolo se encargó en múltiples ocasiones de
las ediciones de la novela La
hija del bandido,
de Refugio Barragán de Toscano, correspondientes a 2001, 2003, 2004,
2005, 2008, 2009, 2011, 2012, 2012, 2015, 2017 y 2019; cada una de
éstas incluye introducciones escritas por parte del editor. Otras
reediciones son Constanza,
en 2009, y ¿Quién
es el autor de la Imitación
de Cristo?,
en 2011, de
Guillermo Jiménez.
En
resumen, la labor editorial impulsada por Fernando G. Castolo desde
el Archivo Histórico Municipal de Zapotlán el Grande, entre 2000 y
2026, constituye uno de los esfuerzos culturales más notables
realizados desde un municipio jalisciense en las últimas décadas.
Gracias a su visión y constancia, este espacio no sólo preservó la
memoria histórica regional, sino que también se convirtió en un
importante punto de encuentro para historiadores, escritores e
investigadores, enriqueciendo de manera significativa el patrimonio
bibliográfico y cultural del sur de Jalisco.

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