martes, 13 de octubre de 2026

Fernando G. Castolo, editor de la historia y la literatura del sur de Jalisco

 


Pedro Valderrama Villanueva



Cuando se piensa en la edición oficial realizada desde nuestra entidad, por lo general nos viene a la mente la labor del Dirección de Publicaciones del Gobierno del Estado. Jalisco, desde la década de 1970, ha contado con excepcionales editores al frente del área de publicaciones dentro del gobierno, que se encargaron de dar a conocer libros de historia regional, poesía, cuento, novela, teatro, ensayo y pintura, entre otras disciplinas. Algunas de las figuras que más resaltan son Ernesto Flores, Francisco Ayón Zester, Juan José Doñán, Artemio González García, Samuel Gómez Luna Cortés y David Izazaga. También vale la pena destacar el trabajo editorial realizado, desde la década de 1960, en el extinto Instituto Jalisciense de Antropología e Historia Jalisciense (IJAH), encabezado durante varias décadas por el historiador José Luis Razo Zaragoza y, durante su última etapa, por el cronista de Guadalajara Juan Gil Flores, donde dieron a conocer innumerables libros y plaquetas en torno a la historia del occidente de México.




Sin embargo, esta actividad, cuando se realiza desde los diferentes ayuntamientos de la entidad, generalmente, pasa casi desapercibida. Y es menor aún conocido este trabajo cuando dicha labor se lleva a cabo por parte del archivo histórico de algún municipio al interior del estado; por esta razón resulta admirable el quehacer realizado por Fernando G. Castolo al frente del Archivo Histórico Municipal de Zapotlán el Grande de 2002 hasta inicios del presente año.


Al cronista municipal Fernando G. Castolo, arquitecto de formación e historiador y editor por vocación, se le debe, en buena medida, el apogeo y la modernización de la actividad editorial realizada desde esta dependencia a partir de su incorporación a principios del nuevo siglo. Durante más de dos décadas, Castolo se encargó de editar más de doscientos títulos durante dicho periodo cuando estuvo al frente de ahí.





La actividad editorial llevada a cabo desde este espacio pasó por diversas transformaciones desde sus inicios, en 1985, al mando, en aquel entonces, de Juan S. Vizcaíno, y, a partir de 2000, con Fernando G. Castolo, quien se incorpora
en calidad de auxiliar en las tareas administrativas y editoriales del Archivo y, posteriormente, en 2002, se convierte en titular del recinto archivístico.


Revisemos enseguida a vuelo de pájaro algunas de estas mejoras técnicas que atravesó de la mano del actual cronista oficial de Zapotlán el Grande. Aunque la actividad editorial de este espacio inició en 1994 con Juan S. Vizcaíno al frente de la dependencia, los libros y cuadernillos que desde ahí se dieron a conocer se realizaban principalmente con stencil y mimeógrafo y a una tinta. En esos años la mayoría de los títulos son de la autoría del cronista y jefe del Archivo. También, durante esos años, publican reediciones de libros clásico de Refugio Barragán de Toscano y Guillermo Jiménez y varios números del
Boletín de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística. Capítulo Sur.





No es hasta 2004, con Fernando G. Castolo, al frente de este espacio, cuando se empiezan a realizar las portadas a colores. La primera es para la novela
La hija del bandido o los subterráneos del Nevado, de Refugio Barragán de Toscano. En 2005, por primera vez, se genera una partida especial para la edición y publicación de libros, con lo que se tuvo acceso a maquilar en empresas impresoras de la ciudad de Guadalajara. En 2006 el Archivo Histórico Municipal expande su propuesta y comienza a publicar creación literaria a través de la colección Estación Sur, que da a conocer cinco plaquetas escritas por integrantes del Taller de Literatura de la Casa de la Cultura, encabezado por Ricardo Sigala.


Dentro de la amplia actividad del Archivo Histórico Municipal de Zapotlán el Grande, bajo la tutela de Fernando G. Castolo, destacan tres líneas editoriales: la edición de libros sobre el pasado histórico del municipio escritos, principalmente, por el cronista oficial, apertura por la edición de materiales de escritores de la región y reedición de libros insignes de la localidad de los autores Refugio Barragán de Toscano y Guillermo Jiménez.
Fernando G. Castolo, como sabemos aquellos que hemos seguido de cerca su trayectoria, es un polígrafo que ha incursionado en los diferentes terrenos de la historia y las letras de su municipio. Nuestro autor se ha vuelto, dentro del panorama de la historiografía jalisciense, en una
rara avis, pues ha consagrado la totalidad de su obra a su tierra natal, además de publicarla desde ahí. Es autor hasta ahora de más de 150 títulos. Entre los materiales que el Archivo Histórico Municipal le ha publicado encontramos 17 Personajes ilustres de Zapotlán (2002), Guía patrimonial del Centro Histórico de la Ciudad (2003), La feria de Zapotlán en La feria de Arreola (2004), Zapotlán, ensayos de su historia (1998-2006) (2006), Ciudad Guzmán… de roja flor y forestal cultura (2006), Arreola, el memorioso (2007), Libro homenaje a Juan José Arreola (2008), Ensayos (2009), Zapotlán en Libros y relación de personajes destacados de la localidad (2009), Ciudad Guzmán, la cuna de grandes artistas (2011), Ensayos tres (2012), El volcán en la literatura religiosa zapotlense del siglo XIX (2016), Ensayos sobre Jaliscolimán (2017) y Breves oficios de la memoria (2021).





Como anteriormente señalé, la labor editorial del Archivo Histórico Municipal de Zapotlán el Grande, bajo la dirección de Fernando G. Castolo, no sólo se limitó a publicar libros del cronista oficial, sino además hubo una amplia apertura para, asimismo, dar a conocer libros y plaquetas sobre cuestiones históricas y, asimismo, literarias de otros autores como Vicente Preciado Zacarías, Virginia Arreola Zúñiga, Salvador Encarnación, Víctor Manuel Pazarín, Ricardo Sigala, Pedro Mariscal, Milton Iván Peralta, Hiram Ruvalcaba, Héctor Alfonso Rodrígez Aguilar, Juan Manuel Preciado, Alfredo Cortés, Luis Sandoval Godoy, José Luis Vivar, Lizeth Sevilla, Martín Adalberto Sánchez Huerta, entre varios más.


Por último, en cuanto a la labor de reediciones de libros insignes de la localidad por parte del Archivo Histórico Municipal, Castolo se encargó en múltiples ocasiones de las ediciones de la novela
La hija del bandido, de Refugio Barragán de Toscano, correspondientes a 2001, 2003, 2004, 2005, 2008, 2009, 2011, 2012, 2012, 2015, 2017 y 2019; cada una de éstas incluye introducciones escritas por parte del editor. Otras reediciones son Constanza, en 2009, y ¿Quién es el autor de la Imitación de Cristo?, en 2011, de Guillermo Jiménez.


En resumen, la labor editorial impulsada por Fernando G. Castolo desde el Archivo Histórico Municipal de Zapotlán el Grande, entre 2000 y 2026, constituye uno de los esfuerzos culturales más notables realizados desde un municipio jalisciense en las últimas décadas. Gracias a su visión y constancia, este espacio no sólo preservó la memoria histórica regional, sino que también se convirtió en un importante punto de encuentro para historiadores, escritores e investigadores, enriqueciendo de manera significativa el patrimonio bibliográfico y cultural del sur de Jalisco.



No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Popular Posts