Pedro Vargas Avalos
Los Políticos son sujetos que en todas las naciones del mundo
existen y también por lo general, en cada país reciben valoraciones
ciudadanas muy parecidas, casi siempre reprobatorias. Decía un
machucho líder, que los políticos son iguales en todas partes:
prometen construir un puente incluso donde no hay río. Esta idea la
comentan los mexicanos a cada rato, por lo que recordamos lo que
expresó el famoso cómico Groucho Marx: “La política es el arte
de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y
aplicar después los remedios equivocados.”
Esos personajes
están pues, invariablemente en la mente y la voz del pueblo. Y casi
siempre enarbolan las insignias de algún instituto partidista. Un
ejemplo de ellos es que al hablar de Manuel Gómez Morín o Efrain
González Luna, seguramente sabemos que nos referimos al Partido
Acción Nacional (PAN) o si mencionamos al profesor Carlos Hank
González, (quien dijo que “un político pobre es un pobre
político”) todo mundo entiende que hablamos del Partido
Revolucionario Institucional (PRI). Eso por solo enunciar a dos
políticos de amplia trayectoria en México.
Recientemente se
dio a conocer los resultados de un estudio demoscópico o sea una
encuesta Latam Pulse, elaborada por AtlasIntel para Bloomberg. Y
aunque no es sorprendente su información, al menos es interesante
saber lo más relevante de ella porque nos habla de mexicanos -cuya
actividad es la política- y de los partidos que tienen vigencia en
la República.
De acuerdo con el antedicho estudio, Alejandro
‘Alito’ Moreno Cárdenas, el inefable dirigente del priismo,
registró un 46.0% de imagen negativa frente a un 15.8% de opinión
positiva. El resultado es un saldo desfavorable de -30.2 puntos
porcentuales, aunque hemos de advertir que un 38.3% de los
encuestados no definió una postura. En vista de lo anterior,
podríamos afirmar que Moreno Cárdenas es el más reprobado político
nacional, pero ahondando en la encuesta encontramos que es superado
por el coordinador de la bancada de Morena en la Cámara de
Diputados, el zacatecano Ricardo Monreal, quien asombrosamente
registró 50.5% de imagen negativa ante un 11.5% positiva, es decir
un saldo de -39.0 puntos. Tras los dos anteriores hombres públicos
viene el controvertido Genaro Fernández Noroña: 42.6% de rechazo
frente a un 27.0% de valoración positiva, lo cual arroja un saldo de
-15.6 puntos porcentuales y un 30.4% en la categoría “no sé”.
Los principales motivos que se les adjudica a cada individuo reprobado, son polémicas acusaciones generadas tanto por parte de sus opositores ideológicos, analistas o politólogos, como de miembros discrepantes dentro de su propio partido. Así tenemos que al tristemente célebre “Alito”, se le apunta haber adquirido inmuebles a precios bajísimos, pero de elevada valoración comercial. Tiene un proceso de desafuero en su contra bajo cargos de peculado por aproximadamente 83.5 millones de pesos durante su gestión como gobernador campechano (entre 2015 y 2019), además del uso indebido de atribuciones y lavado de dinero. En cuanto a su permanencia al frente del PRI, -se dice que lo secuestró- al impulsar modificaciones a los estatutos del partido a finde amañadamente de extender su mandato. A muchos miembros notables de ese instituto, los expulsó o logró que se salieran de sus filas; los casos de Miguel Ángel Chong, Claudia Ruiz Massieu y Ana Ma. Sauri, son ejemplos de esa sangría, junto a miles y miles de integrantes comunes del viejo tricolor. Sus reiteradas visitas a Estados Unidos para difundir falsedades sobre el morenismo y pedir a los gringos de Donald Trump intervenga en nuestra Patria, han contribuido a que tenga expresivas críticas. Pero aún hay más, como que financia campañas de guerra sucia contra sus rivales, y por lo que ve a los periodistas críticos, se le imputa haber dicho: “a los periodistas no hay que matarlos a balazos... hay que matarlos de hambre".
Al coordinador de los diputados federales,
Ricardo Monreal, se le reprocha por haber militado en el PRI, PRD,
PT, Movimiento Ciudadano y hoy por hoy en Morena. Esa movilidad
provoca que analistas y críticos de izquierda, digan que el
exgobernador de Zacatecas prioriza su supervivencia y agenda política
personal por encima de una línea ideológica clara o de la lealtad
absoluta a un solo organismo, como se le exige se comporte por los
seguidores del lopezobradorismo, los cuales lo han tildado hasta de
traidor. Otro señalamiento fuerte es que actúa nepotistamente y
cual tremendo cacique en su Estado natal, donde los Monreal acaparan
puestos y cargos. En pocas palabras arrastra acusaciones de corrupto,
desleal, protagónico y embustero.
En cuanto a Noroña se le
achacan principalmente la incongruencia, la intolerancia ante la
crítica, cierto nepotismo -realmente no probado- y la violencia
verbal. Se dice que vive en una especie de Quinta feudal y que se da
la gran vida, contrario a lo que pregona su partido Morena;
adicionalmente se le condena por poseer evidente temperamento
confrontativo, aunque se le reconoce poseer lenguaje fluido y
contundente. Es toda una figura controversial.
Por lo que ve a
los Partidos políticos, la encuesta que comentamos nos dice que el
PRI es el número uno del rechazo partidista con un 55% de opinión
negativa y solo un 22% de valoración positiva. Muchos entendidos
afirmaron que la calificación es desprendida, pues al priismo se le
censura con porcentajes más altos. El otrora rival histórico del
revolucionario, y ahora de forma increíble hasta aliado, el PAN,
acumuló 48% de imagen negativa frente a un 24% favorable. Por ello,
el engendro llamado prianismo cada vez está mas postrado en la
conciencia ciudadana.
De los aliados del morenismo vigente, los
convenencieros verdes del PVEM fueron calificados con un 42% de
rechazo y 23% de aprobación. El antes salinista PT recibió un 38%
de desestimo y 22% positivo. En cambio, Morena, el joven, pero
poderoso Partido en el gobierno, encabezó la percepción favorable
con un 53% de imagen positiva ante un 34%
desaprobatorio.
Finalmente, MC el Movimiento Ciudadano de Dante
Delgado, que manda en Nuevo León y Jalisco, sumó un 37% en contra y
25% a favor, lo que significa que bastante debe trabajar para crecer.
Los dos nuevos Partidos Políticos (que ignoramos si son para
beneficio de la democracia), quedaron de la siguiente forma: Somos,
conformado con pedacera del fenecido perredismo y elementos
anticuatroT, un 25% negativo y 12% positivo, en tanto que el
confesional PAZ (Construyendo Sociedades de Paz, popularmente tercera
encarnación del PES) fue evaluado con un 25% negativo y 4%
positivo.
Para concluir esta visión demoscópica de políticos
y partidos, vale la pena rememorar lo que expresó el gran romano
Cicerón: "Utilizar un cargo público para el propio
enriquecimiento no es solo un delito, es un acto abominable". Y
muchos de los políticos que padecemos entran en esa esfera, para
tristeza de la comunidad y abatimiento de la democracia.


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