Silvia Quezada
Los lectores y los escritores enfrentamos un problema común: el alto costo de los libros, tanto para adquirirlos en rol de consumidor, como para costear su producción cuando somos autores. Es un hecho que, para los segundos, es difícil introducir el trabajo en el mundo editorial, para lograrlo se comienza asistiendo a talleres literarios, escribiendo en diarios y revistas especializadas (cada vez más escasas) y, sobre todo, participando en certámenes literarios, algunos éticos y otros asistidos por intereses particulares y amiguismos.

