domingo, 20 de septiembre de 2026

El Inventario de Arreola



Milton Iván Peralta*



El hombre de la palabra extensa, el hombre del diálogo eterno, un hombre de pocos pero buenos lectores. De teatro y de la narración deportiva. El maestro del aula o de los libros. Es Juan José Arreola, el de la obra interminable. El de la brevedad infinita. Y aunque Arreola nos regala datos de su vida, el entendido de su obra no es tan transparente. Lo abarca casi todo, el cuento, la poesía, el periodismo, el ensayo, el lenguaje, cada escrito es un trabajo de orfebrería, perfecto, metódico, no hecho para la apreciación de todos los lectores.



De toda su obra hay un libro que construyó que para mí es el más arreolino, donde podemos ver sus gustos literarios. Es un libro breve, pequeño, que se construyó día a día, a veces de forma escrita y otras de forma oral, considero que es un representante de la totalidad de su obra; este libro es Inventario. También queda aquí plasmado su gusto por la brevedad, por la concisión, por llevar el lenguaje al límite sin perder la belleza y el sentido. Fue una columna, "De sol a sol", que salió todos los días en el periódico El Sol de México; apareció desde el sábado 8 de febrero de 1975 hasta el viernes 10 de diciembre de 1976, casi siempre en la parte superior izquierda de la página cinco de la primera sección del rotativo, esto gracias a la insistencia de su director Benjamín Wong Castañeda.


Una tercera parte de estas colaboraciones, 150, formaron el libro de Inventario. Hay que decir que la palabra Inventario, según lo entendía Vicente Preciado "viene del latín inventarium y significa la relación ordenada de los bienes y demás cosas pertenecientes a una persona o entidad. Pero también alude al documento en que constan esas cosas".


Inventario, como libro, ve la luz el último día en el que se publicó su columna. Juan José comenta: “está escrito al correr de la pluma, sin apenas corrección. Ya está en librerías... y quiero que sea o que demuestre por lo menos, una voluntad secreta. Esa que todavía no he sido capaz de cumplir: la de hablar como escribo. La de escribir como hablo”.



Primera edición de "Inventario".



Inventario es una obra rara, es una joya poco recopilada en las obras de Juan José, a diferencia de todas las demás, tiene pocas reediciones: la primera de 1976 y segunda edición en 1977, por editorial Grijalbo; una segunda del 2002 por Conaculta/Diana; la tercera en el 2017 por Puertabierta Ediciones, con prólogo del doctor Vicente Preciado Zacarías. Es una obra pequeña, pero con una densidad que nos deja ver las múltiples facetas del autor. En 1977 Arreola ganó el Premio Nacional de Periodismo Cultural, recordando que en esa época también participaba en programas televisivos; sobre esto Preciado Zacarías comenta: “El periodismo no es una teoría; es un ejercicio y Arreola lo practicaba con unción”.


Estas publicaciones fueron de lunes a viernes, acompañadas con una caricatura sobre Juan José Arreola. Es una recopilación en la que “esencialmente se muestra como un humanista, un ser interesado en todo lo humano, en especial en sus semejantes”, así lo califica Óscar Mata. Pocos escritos podemos encontrar en torno a esta obra que no desmerece nada, al contrario, nos muestra un Arreola distinto a sus obras, es una especie de un Arreola versátil entre lo oral y lo escrito. La brevedad no deja a un lado que en cada texto salte de uno a dos o tres temas, mostrando su habilidad como escritor, pero también su vasta cultura.


Juan José Arreola.



Inventario es un libro diferente en toda su bibliografía, incluso en los múltiples libros que salieron después, como los de entrevistas: La palabra educación (1973) o Y ahora la mujer (1975) editados por Jorge Arturo Ojeda; también libros con palabras y oraciones de Juan José Arreola, pero palabras y oraciones dichas, no escritas, como Memoria y olvido (Vida de Juan José Arreola /1920- 1947), contada a Fernando del Paso (1994) y El último juglar. Memorias de Juan José Arreola (1998), dictado a su hijo Orso. Hay que destacar que Inventario es el último libro que escribió Arreola, se nota el oficio, la sapiencia, fue el último regalo que nos legó para que todos lo sigamos descubriendo.


Este libro está lleno de los muchos arreolas que existen, escritos de un solo tema sin salirse de este, otros donde un tema te lleva a un autor y a otro, y a muchos libros más por un sinfín de laberintos de autores y libros. Es un texto lleno de bibliografía, nombres, hombres y saberes.


En Inventario vemos el Arreola que jamás dejó su terruño y, así como Guillermo Jiménez lo recordaba y lo dejaba plasmado en sus páginas, así mismo le hizo un homenaje eterno en La feria, o en tantas frases como: “Zapotlán ha resultado para mí la novia más difícil de olvidar”, es en este libro donde también vemos algunos retazos de Zapotlán de Arreola, nos recuerda su juventud, cuando recitó algunos poemas para Pablo Neruda:





Ciudad Guzmán, primavera de 1941. Estábamos en la terraza, ¿se acuerda usted, amigo mío? La que da sobre el jardín. Y los tabachines florecidos se incendiaban bajo el sol. El grupo de amigos no podía estar más contento al ofrecer tal espectáculo de belleza pueblerina. (…) Y Pablo Neruda se quedó ensimismado oyéndose a sí mismo”.


“Supongamos que yo soy usted. Respóndame pues lo que quiero preguntarle.


Supongamos que el mundo va a acabarse dentro de cinco minutos y que usted dispone de dos horas para redactar un informe sobre el Juicio Final. ¿Dónde le gustaría pasarlas? Supongamos que yo amo a la mujer de otro y que ese otro es usted. ¿Qué haría en mi lugar?”.


Vale la pena reeditar y leerlo porque desde aquí se zarpa a una relectura más abierta de la totalidad de su obra, este es un compendio de gustos literarios, de referencias biográficas, de autores, nos deja el misterio que le causaba y el gusto por la brevedad, pero sobre todo por seguir descubriendo que Arreola no se acaba nunca.


*Consocio del Capítulo Sur, de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco.


 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Popular Posts