Víctor
Hugo Prado
La prueba PISA 2022 reflejó un rezago alarmante ocupando nuestro país el lugar 51 de 81 países evaluados en matemáticas, lectura y ciencias, lo que refleja el estatus de la calidad educativa del país. En parte, acentuado por recortes presupuestales que limitaron la respuesta educativa y profundizaron las brechas regionales en infraestructura y acceso a recursos en todo el país, pero con énfasis en estados del sureste. Los recortes presupuestales afectaron el mantenimiento escolar, dejando planteles en condiciones precarias.
