Abel
Pérez Zamorano*
El
presidente López Obrador engañó a los mexicanos con la fantástica invención de
que al final de su administración, México gozaría de un sistema de salud igual
al de Dinamarca. Le creyeron sus fanáticos, obviamente, pero también millones
de mexicanos inadvertidos, y sobre todo desesperados, por años de rezago y
abandono en el sector salud, que esperan ansiosamente una mejora, aunque sea
como milagro, el mismo que AMLO ofreció para conservar el voto popular.
